27 de julio de 2026

CineFantastico.com

Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Sitges 2009: crónica del viernes 2 (I)

Thirst, de lo mejor hasta el momento
Thirst
Thirst

El inicio de la que, esperemos, sea otra inolvidable edición del Festival de Sitges, fue para un servidor con la película The Countess, dirigida y protagonizada por Julie Delpy y Daniel Brühl, recientemente visto en Malditos Bastardos. Un buen elenco y un correcta realización para una, por otro lado, no excesivamente memorable adaptación de la condesa Bathory, cuya vida ya fue llevada al cine en la producción Hammer La Condesa Drácula, aquella con más fragancia a sexo y sangre. En este caso lo novedoso en la vida de Bathory parte desde un punto de vista, un tanto feminista, que apoya la versión según la cual fue empujada a la locura y al crimen, sin justificar en ningún caso sus actos. Aceptable.

Tan divertida -y tan generosa en sopapos- como la primera entrega, Crows 2, de Takashi Miike, continúa las andanzas de los Cuervos de la escuela Suzuran. En este caso Genji (Shun Oguri) deberá enfrentarse a las diversas escisiones que hay en su propia escuela, que con tantas dificultades unificó en la primera entrega, a la vez que deberá hacer frente a los nuevos adversarios de la escuela Hosan. Quizá abre en exceso nuevas tramas y personajes, pero mantiene su capacidad de ir directa al grano y dotar de pinceladas de humor tan salvaje cómic de acción.

El hasta hace poco conocido como diseñador de efectos especiales Gabe Ibáñez ha dado el salto al largometraje con Hierro, un thriller psicológico con algunos aciertos y bastantes defectos. En lo primero se podría anotar la interpretación de Elena Anaya, la soberbia fotografía de Alejandro Martínez y unos destacables momentos de ensoñación onírica que realmente funcionan y transmiten el extraño estado de letargo en el que vive sumido la protagonista. Por otro lado, la historia resulta un tanto previsible y es que de un tiempo a esta parte las salas de cine (y en especial este Festival) se han llenado de historias semajantes. (¿Recuerdan Vinyan?).

La mejor película de la jornada de ayer fue Thirst, de Park Chan Wook. En su esperado retorno el cineasta coreano brinda una soberbia, en su primera parte sobre todo, historia sobre un sacerdote aquejado de un mal vampírico y su relación con una familia un tanto peculiar. Tórridas escenas eróticas, violencia y humor negro forman un cocktail que no defraudará a sus seguidores aunque no termine de «hincar del todo el diente» (disculpen, tenía que decirlo) en su última parte, cuando haya un muy interesante giro en la historia pero que no termina de virar hacia una dirección tan brillante como en su primera hora. Formidable por cierto la presencia en la película de la actriz Ok-Vin Kim.

Las maratones nocturnas en Sitges es bien sabido que son una lotería, y tanto uno de puede encontrar con perlas del género que difícilmente puede volver a ver de otro modo, como encontrarse con verdaderas bazofias. Ayer por la noche por desgracia nos tocó vivir más de lo segundo que de lo primero. The Collector, dirigida por el alumno de Saw Marcus Dunstan, es la historia de un ladrón encerrado en una casa con El Coleccionista, un nuevo personaje destinado a ocupar las estanterías de los «horror flicks» en las videoclubs durante los próximos años, un misterioso psicópata con una habilidad especial para la ferretería que tanto es capaz de convertir la obra que protagoniza en un homenaje a Hostel o en otro a Cube, según la escena. Muy olvidable.

No mejoró precisamente la cosa con Shadow, de Federico Zampaglione, aburrida historia de un ciclista perdido en las montañas y asediado por unos cazadores hasta que van a parar a una zona del bosque ocupada por un monstruoso ser aficionado a las torturas. De aquellas con gratuito giro final, aburridísima. Sin embargo, muy destacable el cortometraje The Horribly Slow Murderer with the Extremely Inefficient Weapon de Richard Gale. Merece verse:

ESPECIAL SITGES 2009