7 de marzo de 2021

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Mamá te quiere (2020)

Suspense sin personajes
Mamá te quiere

Título original: Run
Año: 2020
Compañía: Lionsgate
Director: Aneesh Chaganty
Guion: Aneesh Chaganty y Sev Ohanian
Reparto:
Sarah Paulson (Diane)
Kiera Allen (Chloe)
Sara Sohn (Kammy)
Pat Healy (Tom)
Erik Athavale (Doctor)

Mamá te quiere
Madre no hay más que una

Sinopsis:
Cuando Diane da a luz a la pequeña Chloe, la bebé sufre varios contratiempos que hacen que su salud se resienta. Su madre la conoce aislada en una incubadora, con una esperanza de vida muy pequeña, por la que ninguno de los médicos parece apostar.

17 años después, Diane está a punto de ver cómo Chloe deja su casa para ir a la universidad. Chloe sufre problemas cardíacos, asma, diabetes, y una discapacidad motora que la tiene en silla de ruedas y la obliga a tomar todo tipo de medicamentos a diario. Diane la cuida y educa en casa, de la que sólo sale acompañada de su madre. Pero la carta de respuesta de la universidad parece no llegar nunca…

Mamá te quiere
Amor de madre

Comentario:
El conflicto generacional, un concepto que nos viene ofreciendo historias desde la antigua Grecia, y que se viene repitiendo regularmente en el cine, nos ofreció una de sus muestras más sosas en este thriller de Aneesh Chaganty que, aunque efectivo, muestra demasiado sus costuras a un público mínimamente exigente. Empezando porque es de esas películas que te deja la sensación de que ya has visto lo que cuentan. Básicamente porque así es, y ya hemos visto un puñado de ideas basadas en el síndrome de Munchausen por poder (aquel en el que se hace creer a una persona que está enferma).

Gran deudora de Misery (lo reconocen llamando Kathy Bates a uno de sus personajes, como la actriz protagonista de la adaptación), la película muestra todas (y lo repito, todas) sus cartas demasiado pronto, pretendiendo luego que nos sorprendamos cuando intenta dar un golpe de efecto. Evidentemente, no lo consigue.
Por no hablar de que el salto temporal que da la película parecen darlo también los personajes, sin ningún pasado que les haga plantearse lo más mínimo el presente. En la cabeza de una joven de 17 años, su madre pasa de «mami» a villana en apenas un par de sospechas, sin mucha más duda, sorpresa ni dolor que unas momentáneas lágrimas. Tampoco la protagonista acusa la falta de contacto con otras personas que parece haber sufrido durante casi dos décadas. Ni siquiera la farmacéutica parece tener ningún problema en incumplir leyes de privacidad en una de las escenas más tensas a priori de la película, y a la postre de las más sonrojantes.

Sarah Paulson y la debutante Kiera Allen cumplen bastante bien, teniendo en cuenta lo poco que les ofrecía la historia para desarrollar sus personajes. La primera ya lleva unos años haciendo ese mismo papel de desquiciada-bajo-un-halo-de-normalidad, una y otra vez, demostrando aquí que ha aprendido de qué hilos debe tirar. La joven parece prometer, aunque es complicado asegurarlo cuando lo único que le permiten hacer es huir y esconderse. La escena de enfrentamiento entre las dos, que era el terreno idóneo para haberse lucido ambas, no podría estar más descafeinada.

Los retrasos en su estreno, previsto inicialmente para el Día de la Madre de 2020, propiciaron que acabase viendo la luz digitalmente en Hulu, convirtiéndose en la película más vista de la plataforma hasta la fecha. Mucho me temo que no merecía tanta atención; se deja ver, pero para olvidarla muy pronto.