19 de octubre de 2020

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Takashi Shimizu: «Me río pensando en el miedo que van a pasar los espectadores»

El director de La maldición vuelve a la cartelera con Seres extraños
Takashi Shimizu
Takashi Shimizu

Takashi Shimizu se consagró como director con el Grito, remake americano que dirigió él mismo de su exitosa película nipona la Maldición. Su filmografía se articula principalmente en torno a variaciones sobre su obra maestra: ésta se inició en el año 2000 con el vídeo (Ju-On 1 y 2) antes de que se produjera su adaptación al cine en 2002 y 2003. Entretanto, le dio tiempo, sin embargo, a dirigir Tomie: Rebirth y Ghost Cat.
A su regreso de Estados Unidos, siguiendo un deseo de volver a un proyecto alternativo y de disfrutar de una gran libertad artística, dirige Seres Extrañas, que Vértigo Films estrena ahora en España. De este modo, puede abordar de manera muy personal su tema preferido: el miedo, en el marco de un universo en el que las leyendas, los fantasmas y la realidad se mezclan de manera insidiosa.

Jean Pierre: ¿Cuál es la primera imagen que le dio miedo en su vida?
Takashi: De pequeño era muy miedoso. Me gustaba leer historias de miedo, pero era incapaz de verlo en imágenes, porque me resultaba demasiado realista y yo era muy sensible. No empecé a ver películas de terror hasta que no llegué al colegio. Las veía en las casas de mis amigos. Me fui acostumbrando poco a poco. Y entonces, descubrí que se podían hacer películas interesantes, que no había que limitarse sólo a ser cruel y a asustar al espectador. Las películas que más me han impactado en mi vida son Posesión Infernal de Sam RaimiLa Matanza de Texas de Tobe HooperZombie de George Romero y Suspiria de Dario Argento.

JP: Recientemente, ¿hay alguna película o alguna imagen que le haya aterrorizado en particular?
T: Me dedico a hacer películas de terror. Ya no soy un mero espectador. Me he pasado a la producción. Sin querer, me he acostumbrado a todo esto. Últimamente… no hay nada que me dé realmente miedo.
Identificar cosas susceptibles de asustar, en eso se ha convertido mi trabajo.

JP: Cuando era niño, era muy miedoso y ahora se ha convertido en un director de películas que asustan a los demás. Háblenos de esta evolución.
T: En el cine, me gustan todos los géneros: el terror, pero también las comedias dramáticas y las historias de amor. Quería hacer películas que se desarrollaran en un universo fantástico, cercano al cuento. Personalmente, no me gusta hacer distinciones entre los géneros. Cuando ruedo una película, lo que me gusta es sorprender al espectador, que pase miedo. Soy como un niño un poco gamberro. Creo que es una característica que se encuentra en todas las películas que hago, incluso en las que no son de terror. Además, no quiero limitarme a este género. Me encantaría hacer comedias. Personalmente, no me gusta ver representaciones de la violencia. Por eso, a veces me da miedo que la gente se haga una idea equivocada de mí y de mi cine.

Seres Extraños
Seres extraños

JP: ¿Cómo supera este miedo cuando está dirigiendo una película?
T: Dirijo mis películas sobre guiones que se basan en mis propias ideas. Por tanto, tengo una visión bastante precisa de lo que voy a hacer, en particular, en lo relativo a las escenas de terror. Cuando tengo frente a mí a unos actores dando vida concreta a mis ideas, soy feliz como un niño. Tengo la impresión de estar gastando una broma pesada a alguien y me río pensando en el miedo que van a pasar los espectadores.

JP: Seres Extraños evoca un gran número de universos fantásticos de todo tipo – el Infierno de Dante, la Teoría de las Tierras Huecas, HP Lovecraft, etc… ¿Cómo ha conseguido mezclar todas estas fuentes de inspiración?
T: Yo tenía mi propia idea de guión, bastante anclada en la tradición de las películas de fantasmas. Cuando conocí a Chiaki Konaka, estuvimos hablando de nuestros guiones y decidimos tratar un tema que nunca se había tratado; habida cuenta del escaso presupuesto que teníamos para el rodaje, la productora nos dejaba una libertad inusitada que ambos queríamos aprovechar. Fue Chiaki Konaka el que me sugirió que situáramos la película en un mundo subterráneo, luego intentamos construir juntos un nuevo universo a partir de elementos existentes. En particular, me encanta el mundo de Lovecraft y, después de haberme documentado bien, literariamente hablando, me lancé a la aventura de pergeñar un relato propio sobre estos temas.

JP: Sin embargo, ¿situaría usted a Seres Extraños en la tradición de las películas de fantasmas?
T: No sé a qué género pertenece la película. No es una película de fantasmas, pero me identifiqué con ella como director de películas de terror. Para mí, es sencillamente una película de Shimizu. Más bien había pensado en un ser de otro planeta. Tenía en mente imágenes, pero no una influencia precisa.

JP: En este film y en sus otras películas, las escenas de asesinatos son realistas y funcionan muy bien. ¿Cuáles son sus fuentes de inspiración?
T: No me gusta ver escenas violentas, no soy de esos que se divierten navegando por la red para ver imágenes de este tipo. Siempre me planteo la cuestión de cómo rodar estas escenas de la manera más realista posible para sorprender al espectador. En general, me alimento de mi propia imaginación y me inspiro en imágenes o películas que me hayan marcado especialmente. Pero no quiero que el espectador sólo se quede con la parte violenta de mis películas.

JP: La representación de los Deros en la película se acerca mucho a la animación. ¿Hay alguna obra de manga que le guste en especial?
T: Personalmente, me gusta el universo del dibujante Daijiro Moroboshi. Es una autor de manga SF, muy puntero. Creo que Chiaki Konaka también es fan suyo. En Seres Extraños nos hemos inspirado en el universo de las obras de este autor.

Seres extraños
Seres extraños

JP: En París, existe un universo subterráneo que llamamos las catacumbas. ¿Este universo subterráneo que se describe en su film existe realmente en Tokio?
T: Hay una leyenda urbana que dice que existen enormes subterráneos secretos en los que se escondían los altos funcionarios en la Segunda Guerra Mundial. Konaka se inspiró en esta leyenda para escribir el guión. Hacía mucho tiempo que Konaka y yo queríamos explotar esta historia y decidimos hacerlo con Seres Extraños. No sé si la leyenda es cierta o no. Existen relatos de este tipo desde la era Edo.

JP: El protagonista acaba descubriendo a una joven en lo más profundo de los subterráneos. ¿Detrás de esta imagen se esconde un cierto simbolismo?
T: Esta búsqueda significa también, claro está, la búsqueda psicológica del protagonista que, de manera progresiva, va profundizando cada vez más dentro de sí mismo.

JP: La elección de la actriz tuvo que ser complicada. ¿Cómo lo hizo?
T: En el guión, era una niña. Pero había escenas en las que el personaje tenía que aparecer desnudo. En Japón, como en otras partes del mundo, imagino, está prohibido rodar imágenes de niños desnudos. Habría habido que recurrir a la infografía, y yo no quería. Para mantenernos dentro de la legalidad, buscamos una joven con un aire deliberadamente infantil. Seleccionamos a dos candidatas a las que hice yo mismo las pruebas. La actriz elegida, Tomomi Miyashita, estaba muy motivada. El director de casting me dijo que en su casa, se pasaba el día desnuda para ensayar. Tanto entusiasmo me impresionó. Estuvimos trabajando con un bailarín de butoh que interpreta a un Dero en la película. Dio clases a Tomomi para enseñarle a moverse de manera diferente al resto de los seres humanos.

JP: En Seres Extraños, hay una escena terrorífica en la que unas imágenes que había rodado Masuoka se transforman súbitamente ante su atónita mirada. ¿Es lo más aterrador que nos puede pasar?
T: Me acuerdo de una escena de la película japonesa Ringu 2 en donde vemos imágenes previamente rodadas que, a fuerza de ser proyectadas, se van transformando. En Seres Extraños quería mostrar cómo a fuerza de ver una y otra vez las mismas imágenes, dejamos de controlarlas y se transmutan a nuestro pesar. Esta escena no existía en el guión escrito por Konaka. Quería que hubiera algo, como una puerta que realmente existe o que existe sólo en su cabeza pero que le empuja a bajar al subsuelo. Y se me ocurrió esto. Por mi profesión, tengo que ver muchas imágenes. Creo que tiene que ser espeluznante ver como los personajes de una película que hemos visto varias veces se comportan, de repente, de una manera distinta. Al menos ésa era la idea que tenía en mente cuando rodé la escena.

JP: En Japón estamos asistiendo actualmente a sucesos terroríficos que, desgraciadamente, se asemejan demasiado a algunas escenas de sus películas y de otras películas de terror. ¿Le asusta la evolución de la sociedad japonesa?
T: Últimamente, hay cada vez más sucesos sangrientos sin aparentes causas reales, sucesos que no podemos explicar. Esto es lo aterrador. A menudo, se establecen paralelismos entre estos episodios violentos y las películas de terror y creo que ahí es donde tengo que tener especial cuidado.