
Paddy Breathnach fundó Treasure Films en 1992, y desde entonces ha completado múltiples proyectos para la pequeña y la gran pantalla. Paddy debutó como director con Ailsa (1994), basada en un cuento corto de Joseph O’Connor (anteriormente logró el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Cork con su corto, A Stone of the Heart). Luego consiguió cierto éxito con la popular road movie sobre una pandilla de gangsters El Crimen Desorganizado (1997). Su siguiente trabajo fue Éxito por los Pelos (2001), una comedia irónica con un reparto internacional entre los que se contaban Josh Hartnett y Alan Rickman. En 2002, Paddy trabajó con el guionista Pearse Elliott en la comedia Man About Dog, que se convirtió en una de las películas irlandesas de producción independiente más exitosas jamás emitidas en Irlanda. Ahora repte con Pearse en el film de terror Cabeza de Muerte, que se estrena en España.
Pregunta: Siempre había tenido en mente la idea de hacer una película de terror.
Paddy: Pearse Elliott había escrito una versión preliminar que tenía muchas cosas buenas, especialmente algunas secuencias excelentes. Siempre he querido hacer una película de miedo porque siempre me ha interesado ese género. La idea de hacer que la historia fuera todavía más psicológica al añadir el tema de las setas me pareció fascinante, y por eso nos lanzamos con ella.
P: Cuando Cabeza de Muerte estaba en pre-producción, parecía que el género del terror estaba pasando de moda.
P: Hace un par de años daba la sensación de que el género del terror estaba de capa caída. La industria no confiaba en que fuera viable, pero ahora estamos de nuevo en una buena época. La gente ha dicho que es por el momento político actual y el nivel de ansiedad de la población. Hoy en día también vemos que van más mujeres a ver películas de terror, y nos parece muy interesante. Quizá por eso hayan funcionado tan bien las películas japonesas, porque sus filmes están protagonizados por mujeres y eso se ha trasladado a los remakes americanos.

P: El bosque, donde ocurre la mayoría de la acción, es un personaje más de la película.
P: Quiero que los espectadores se asusten, quiero que sientan una montaña rusa de emociones que les de miedo. También quiero que perciban esa sensación de la atmósfera extraña y aprecien la sensación de otredad que nos rodea cuando vamos a ciertos sitios. El horror desarrolla nuestra percepción personal y nuestros sentimientos. Quiero que el público conecte con esas sensación.
P: El reparto combina actores americanos, ingleses e irlandeses.
P: Los papeles estaban claramente definidos en el guión, pero también tenía muy claro a quién quería en el reparto. Ciertos actores tienen cualidades que pueden transmitir al personaje, pero también se puede ajustar un papel para adaptarlo a la personalidad de un actor en particular.
P: Vuestras influencias vienen de Asia.
P: Las películas de miedo asiáticas nos han influido porque me gustan mucho. Presentan imágenes que, de buenas a primeras, no deberían dar miedo, pero sin embargo, lo dan. Hay algo en el fondo ellas que dan miedo. Conectan con nosotros de una manera primitiva y eso abre algo muy interesante como cineasta porque hay que intentar generar esa atmósfera. Es un reto intelectual que está relacionado con algo muy básico.
P: El aspecto y la atmósfera de la película fueron cruciales.
P: Suelo trabajar con listas de planos. Antes de empezar me senté con Mark Geraghty (diseñador de producción) y Nanu Segal (directora de fotografía) y les mostré fotos de las localizaciones principales de la película. Fui con ellos a los sitios y fuimos proponiendo ideas. Vimos muchas películas y elegimos ángulos de cámara o dispositivos que creímos que nos vendrían bien. Fue un proceso muy participativo. Hay pocos emplazamientos físicos en esta película porque una gran parte está rodada en el bosque.

P: No querían que la historia recurriera demasiado a los efectos especiales por ordenador.
P: Quería ser cauto con los efectos por ordenador, así que muchos efectos los hicimos con la cámara. Aún así, hay ciertas cosas que funcionan mejor por ordenador y tomas que se pueden mejorar, como por ejemplo añadiendo sombras que se meten sigilosamente en el plano. Por el contrario, en otras ocasiones se abusa del ordenador y no se consigue esa imagen desconcertante.
P: Hablando de FX, vuestro equipo de prótesis es de lo mejorcito de la industria: Steve Painter y Simon Rose (Salvar al Soldado Ryan, Troya…)
P: Simon y Steve están totalmente concienciados y emocionados con lo que hacen. Hay dos aspectos de su trabajo: la preparación y la ejecución. Hay que tener don para saber qué quedará mejor en cada escena y la importancia de cada movimiento dentro de cada escena. Los dos son tíos abiertos y generosos que se han metido de lleno en el proyecto. Han congeniado bien con el reparto y el reparto les ha cogido muchísimo cariño. Eso me ha venido bien porque no quiero que me llegue un actor cabreado después de haberse pasado horas en la silla de maquillaje. Quiero que lleguen contentos y listos para empezar a trabajar. Desempeñan un papel muy interesante, es muy técnico pero a la vez muy artístico.

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