24 de noviembre de 2020

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Luc Besson: «Creo que es justo respetar y mimar el niño que llevamos dentro»

El francés se basa en sus propios libros para traernos Arthur y los Minimoys
Luc Besson
Luc Besson

Nikita: Dura de Matar, El Profesional (Léon), el Quinto Elemento o el Gran Azul son algunas de las nueve películas que han convertido a Luc Besson en un director más que reconocido mundialmente. Ahora llega con su décima película, que ya ha anunciado que será la última. Tras ella, se centrará en la producción, un terreno en el que ya es un veterano (entre sus 70 producciones estáan la saga TaxiTransporter, Wasabi…). Arthur y los Minimoys es el film infantil que nos trae estas navidades. Una superproducción europea, basada en sus propios libros, que se estrena el 15 de Diciembre en España.

Pregunta: ¿Considera Arthur y los Minimoys un tributo al mundo de la infancia?
Luc: Por supuesto. Un filósofo una vez dijo, “El niño es el padre del hombre”, todo lo que sabemos, aprendemos de nuestras experiencias como niño. Así que creo que es justo respetar y mimar el niño que llevamos dentro. Es interesante notar que los niños tienen lazos más profundos y un mayor respeto por la naturaleza que supuestamente adultos más formados.

P: ¿Cómo apareció Arthur en su vida?
L: Patrice Garcia y su mujer Céline vinieron a verme con una propuesta para una serie de TV. Habían escrito un guión corto basado en una historia sobre pequeños elfos. Fue la primera vez que vi los dibujos de Arthur, si bien no era ése su nombre en ese momento, y los Minimoys. Me pareció su universo bastante fascinante pero no estaba inspirado con la idea de una serie, así que les sugerí rodarlo como una película. Eso parecía demasiado ambicioso para ellos y pidieron algo más de tiempo para pensarlo, lo cual era bastante comprensible ya que una película significaba pasar de un proyecto a escala pequeña a una empresa que implica a 350-400 personas, con el riesgo de perder el toque personal que tenía en un principio. Al final, decidieron ir a por ello y ¡nos embarcamos en una aventura que duró cuatro años y medio!

P: ¿Cuál fue la primera etapa para hacerlo realidad?
L: Una vez que tomamos la decisión de rodar una película, llamé a Emmanuel Prévost, un productor que contaba con una considerable experiencia en dibujos animados. Patrice Garcia también le conocía y los tres nos reunimos para pensar en la mejor manera de sacar adelante la idea. La gran pregunta era, “técnicamente, ¿cómo hacemos ésto?” No queríamos hacer la película sólo en dibujos animados, sino también queríamos utilizar elementos de vida reales y escenarios en estudio. Ahí fue cuando el cuarto mosquetero hizo su entrada: Pierre Buffin. He trabajado con él en un video de música de Madonna y en los efectos especiales de algunas de mis películas. Su experiencia técnica es reconocida en todo el mundo. Queríamos el proyecto para permanecer en Europa, así que Pierre parecía el colaborador ideal. Se unió a nuestro pequeño grupo, en el que todos respetábamos la posición y talentos de los otros.

Arthur y los Minimoys
Arthur y los Minimoys

P: ¿Qué sabía de cine de animación antes de empezar la película?
L: Absolutamente nada. Era un novato total pero mi enfoque fue el mismo que para una película normal. Quería contar una historia y crear personajes. Eso no cambiaba respecto a mis películas anteriores. Sin embargo la forma en que la película se tenía que hacer era totalmente diferente. No se trataba de un director detrás de una cámara sino detrás de 200 personas sentadas en ordenadores. Técnicamente, esto era completamente diferente para mí, pero verdaderamente es la película de un director utilizando una técnica diferente más que un técnico tratando de dirigir una película.

P: ¿Cuál era su planteamiento al utilizar estas nuevas técnicas?
L: Un genio llamado Pierre Buffin ideó un sistema que te permite rodar los movimientos de un actor sin recurrir a los marcadores normales. Era totalmente libre para dirigir a los actores de la manera que quisiera. Es totalmente nuevo. No podría explicarle en detalle cómo lo hizo, pero lo hizo y yo estaba completamente asombrado. Ese fue el mejor material que pude ofrecer a los animadores. No me veía a mi mismo sobre sus espaldas todos los días, son demasiado buenos en lo que hacen. Por otro lado, filmando a mis actores desde distintos ángulos de la cámara, podía ofrecer a los animadores una completa variedad de referencias sobre sus expresiones faciales, sonrisas, intenciones, actitud y así. No soy un gran entusiasta de las tecnologías, ni siquiera tengo un ordenador o una dirección de correo electrónico, y mi fuente de inspiración viene principalmente de la vida que me rodea, de la vida real. Así que me protejo a mi mismo del mundo virtual incluso si me fascina y estoy rodeado de colaboradores que lo adoran.

P: ¿Nunca contempló la posibilidad de hacer 100% una película de animación?
L: En cuestión de producción de películas en 3D, Pixar se encuentra en la cumbre y Dreamworks justo un paso por detrás. En vez de aventurarme en su territorio, pensé que sería más interesante hacer algo nuevo, algo que los demás no hubiesen hecho antes. Este es el caso de esta película, que combina personajes en 3D en acción sobre escenarios en 3D que están basados en maquetas reales, ¡sí es verdad que hicimos los champiñones gigantes que se ven en la película! Eso le da una calidad y acabado único a la película. Es nuestra forma de competir con ellos incluso si somos una empresa pequeña comparados con ellos.

P: ¿Cuál fue la estructura de financiación de un gran presupuesto de película como ésta?
L: Sí, 65 millones de euros es una cantidad muy grande y teníamos que auto financiar la película durante los dos primeros años. Es imposible convencer a socios potenciales cinco años antes del estreno mostrándoles un sketch y diciéndoles, “¡Va a ser increíble!” Hasta que no tienes algo para enseñarles, es muy duro. Afortunadamente después de dos años de trabajo, gracias a las primeras imágenes que produjimos, la mayoría de los inversores extranjeros con los que habitualmente trabajo me dieron su confianza y eso fue de una ayuda enorme. Después, vino Atari, quien se arriesgo a unirnos hace tres años cuando todavía había muy poco en marcha. Fue una idea genial ya que los equipos de animación suyos fueron capaces de venir y trabajar con nuestros chicos e intercambiar ideas con ellos durante dos años. Eso se vislumbra realmente en la versión final del juego.

Arthur y los Minimoys
Arthur y los Minimoys

P: ¿Tuvo una idea del tamaño del proyecto?
L: Gratamente, era totalmente inconsciente cuando empecé con esta aventura. Pensé que llevaría un par de años, ¡no cinco años enteros de mi vida! De hecho, me vine muy abajo después de casi dos años y todavía no había nada para enseñar después de todo ese trabajo. Imagínese, ¡sin un solo segundo de secuencia después de dos años! Creo que Pierre Buffin sí lo debió adivinar porque me enseñó unas primeras pocas secuencias justo una semana después.

P: ¿Hay mucho de usted en el personaje de Arthur?
L: Sí, es 50% como yo. La mayoría de los niños han experimentado una separación o pérdida en sus familias, y siempre es un verdadero trauma. Atravesé por unas experiencias similares que me llegaron a lo más profundo y eso está allí en la parte más “emotiva” de la película.¡Siempre hay un poco de mi en Selenia, un poco en Betameche y algo en Max! Al tener varios niños, sé que no es siempre muy fácil abordar ciertos temas como la moralidad y el respeto – a otros y a ti mismo – con ellos. Al escribir la historia de Arthur y al contestarse éste a si mismo sobre esas cuestiones pensaba siempre que les estaba hablando a mis propios hijos. No me escucharán, pero si es Arthur el que les habla, significará mucho más para ellos.

P: ¿Qué influencia tuviste en el diseño de tus personajes?
L: Influencia no es exactamente la palabra adecuada. Patrice García y su excelente equipo hicieron montones de sugerencias y al igual que el capitán de un barco, tenía que decidir nuestra dirección y hacer las últimas elecciones, a la vez hay que destacar la maravillosa aportación que cada persona hizo.

P: ¿También es eso cierto de Selenia, que parece haber sido objeto de una atención particular?
L: Sí, ¡fue una pesadilla para diseñarla! Mientras la mayoría de los personajes, como el Rey y Betameche, estaban preparados para el segundo año de producción, Selenia fue constantemente retocada durante cuatro años. Siempre había algún detalle que necesitaba ser retocado… ¡Es una auténtica princesa!

P: ¿Cuál fue su planteamiento para el reparto de las escenas de acción?
L: En nuestro subconsciente, teníamos la idea de que habría una secuela. Arthur es una trilogía. Así que, cuando piensas en la gente con la que te gustaría trabajar, consideras no sólo su talento sino también su personalidad. Tienen que ser de confianza. ¡Tiene que ser gente con la que hayas pasado la vida felizmente al menos casi una década! Freddie y Mia eran perfectos desde ese punto de vista. ¡Tenían el talento y la personalidad!

P: Freddie Highmore está especialmente impresionante para su edad. ¿Cómo lo elegisteis?
L: El casting fue bastante duro, a caballo entre Francia, Reino Unido y los Estados Unidos. Es muy delicado hacer el casting a un protagonista joven. Tiene que tener la inocencia de un niño y la profesionalidad de un actor porque le estamos pidiendo que actúe constantemente y que clave las líneas todo el tiempo. Lo estaba pasando mal decidiendo entre tres niños ingleses y dos americanos. Entonces, el director de reparto que no estaba trabajando en el proyecto sugirió que echase un vistazo a vario fotos de Freddy. Charlie y la Fábrica de Chocolate se acababa de estrenar. La fui a ver y lo tuve claro inmediatamente. Cuando un niño está por encima del resto, destaca a años luz y no te lo piensas dos veces. He tenido mucha suerte porque es la segunda vez que esto me ha ocurrido a mi. La primera vez fue con Natalie Portman, que estuvo increíble incluso a la edad de 11, y ahora con Freddy, sólo un poco más mayor y tan impresionante.

P: Mia Farrow fue una elección inesperada…
L: Es raro encontrar una actriz que, como ella, ha interpretado roles románticos, luego de madre, y ahora por progresión muy natural, de abuela. Es tan terriblemente dulce y buena. Le encantan los niños y leer cuentos. No tuve que pensar en ello mucho tiempo.

P: Y luego están las sumamente prestigiosas voces…
L: Entre Disney y Pixar, se ha probado mucho cada combinación. Es difícil encontrar un actor protagonista que no haya doblado una película de animación. Sabía que quería a Snoop para hacer de Max. Simplemente me encanta su música y personalidad. Cuando vio una ilustración del personaje, dijo «sí ahora mismo» y eso me inspiró para pedir a otros actores para que doblasen los otros personajes. Madonna, que soy afortunado al haberla conocido por un tiempo, fue tan rápida y eficaz como nunca. La llamé. Aceptó. Lo grabamos. Y respecto a David Bowie, es un genio total. Fue un sueño trabajar con él.