1 de marzo de 2024

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Jules Sylvester: «Al final del día de rodaje no quiero buscar 100 serpientes y encontrarme sólo con 97»

Este experto en serpientes se encargó de manejar las de Serpientes en el avión
Jules Sylvester
Jules Sylvester

En el próximo estreno de Snakes on a PlaneSamuel L. Jackson puede parecer el que maneja cientos de serpientes en la pantalla pero detrás de las cámaras ese cometido les correspondió a dos personas algo mas expertas: los conocidos amaestradores de serpientes Jules Sylvester y Brad McDonald.
Amaestrador de serpientes desde hace 37 años, Sylvester ha colaborado en más de 300 producciones de cine y televisión, entre ellas Hook, Parque Jurásico, Expediente X, Abierto hasta el amanecer, Algo pasa con Mary o Dr. Dolittle. Él nos habla ahora un poco sobre el rodaje de Serpientes en el Avión.

Pregunta: La primera vez que te reuniste con los productores, te pidieron serpientes letales…
Sylvester: Bichos que matan en un segundo. Y les dije, «bueno, se podría hacer pero con un avión cargado con gente y el equipo igual no sería muy buena idea. Son animales muy difíciles».

P: Y usaste un truco de la naturaleza…
S: La manera más segura de rodar una película como esta es utilizar un montón de «copionas». Por ejemplo, una macanchillo es relativamente inofensiva pero, salvo que seas un herpetólogo experto, se parece mucho a la mortífera coralillo del Brasil. Sus colores son idénticos y el tamaño también. La única diferencia es que la serpiente de coral es completamente letal. Muchas veces la única defensa de una serpiente es el hecho de tener el mismo dibujo o pautas de comportamiento que una mucho más peligrosa. Otro ejemplo es la mica. No tiene cascabel en la cola pero la agita entre las hojas secas. Oyes el ruido y piensas, «mierda, es una cascabel» y te alejas rápidamente. Esa es esencialmente la ilusión que creamos.

Serpientes en el avión
Serpientes en el avión

P: Entonces son todo copias…
S: Mirad esta culebra ratonera amarilla. Mide dos metros y se podría hacer pasar fácilmente por una taipan. También tengo unas culebras ratoneras verdes que hacen las veces de mambas verdes y una serpiente de agua que es casi igual que una serpiente acuática boca de algodón. Y tenemos culebras ratoneras rusas: parecen muy peligrosas pero en realidad son serpientes muy tranquilas. Y luego está la enorme serpiente real del este, las cazadoras negras de Florida y una víbora casera de la Colombia Británica, que en California se llama cincuate. Sisean mucho, aplanan la cabeza y golpean muy fuerte. Y por supuesto tienen unos dientes muy afilados. Tenemos además otras 250 serpientes de jarretera para el trasfondo cuando no aparezcan muchas personas corriendo de un lado a otro. En resumen, las únicas serpientes venenosas son las serpientes mangrove y no las utilizamos con los actores. Estas tampoco matan. Simplemente te hinchas y te da un dolor de cabeza tremendo.

P: ¿Lo que más te preocupaba era que alguna mordiera con sus colmillos a un actor?
S: Significaría que no he leído bien la situación. O que no he enseñado bien al actor. Y es necesario que ellos puedan confiar en mí.

P: ¿Era lo único que te preocupaba?
S: Lo que más temía, con todos estos pasajeros en un espacio tan reducido, es que pisen a mis serpientes. Y le dije a Craig Berenson, el productor: «Te suplico que cierres bien todo el decorado, que no haya ni un agujero, porque al final del día no quiero ir en busca de 100 serpientes y encontrarme sólo con 97»