27 de julio de 2026

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

José Moral: «Las películas de culto son aquellas que requieren una asimilación lenta pero constante»

Uno de los creadores del cortometraje Estigmas nos presenta el proyecto
José Moral

José Moral es, junto a José Luis Martínez, uno de los creadores del cortometraje Estigmas y cabeza visible de la compañía Visual Beast, que anteriormente habían trabajado en la Glorificación del Icono Traumático, además de dedicarse a colaborar en la producción de largometrajes independientes de otros autores. Estigmas es un cortometraje oscuro, en el que el ser humano nos muestra su lado más más decadente y cruel.
El corto se llevó el premio del Festival Siroco de Benetúser (Valencia), y es una mezcla de thriller, ciencia ficción y terror psicológico de esas que deja indiferente a muy pocos.
José nos contestó a las siguientes preguntas:

Sergei: Resúmenos la historia de Estigmas, para los que aún no conozcan el corto.
José: Estigmas nos sitúa en Alemania, 1943. Al parecer una bomba atómica ha arrasado el país y su imperio. Entre los supervivientes hay una sociedad oculta que ha permanecido bajo tierra durante la destrucción. Esta sociedad o secta ahora se abre camino con una extraña substancia oscura que supuestamente sitúa al hombre en sintonía con los dioses de la mitología nórdica. No obstante esta substancia servirá tan solo como una herramienta para arrebatar el subconsciente de sus víctimas en un ejercicio de martirización y traición. Pero en dicho panorama apocalíptico habrá un fantasma o ángel caído, un experimento fallido que ahora reside en otro plano existencial, en las ondas de radio, en la oscuridad… y que representa una amenaza para todos, tanto víctimas como verdugos.
Esta es una obra muy compleja que realmente precisa de un exhaustivo análisis para su comprensión.

S: La historia de Estigmas se podía haber adaptado sin demasiada dificultad a cualquier escenario, ¿por qué elegisteis una apocalíptica Alemania post-II Guerra Mundial?
J: Ante todo esta historia está apoyada en una investigación que realicé acerca del ocultismo en la Alemania nazi. Muchas de estas cosas ocurrieron de verdad, es decir, hubo personajes influyentes en la política y en la medicina que creían estar en comunión psiquica con los dioses. Era toda una obsesión en una época oscura y durante dos guerras mundiales, una obsesión donde lo esotérico y lo oculto jugaba un papel tan importante en la sociedad como el imperialismo o la obsesión por la pureza de la raza, de hecho toda la simbología empleada por el III Reich era de carácter pagano y arcaico con miles de años de antiguedad.
Apoyándome en estas obsesiones y en aquella oscura época diseñé una historia de ciencia ficción que reune muchos ingredientes nunca antes vistos. De no haber concluido la II guerra mundial posiblemente el futuro de Alemania podría haber sido como el de Hiroshima, pero Estigmas no es una película ubicada a lo político sino a lo más oscuro de la existencia.

S: El proceso de decadencia en Estigmas, ¿tiene algún paralelismo con la realidad social actual?
J: La necesidad del hombre por escapar de la angustiosa realidad y sacrificarlo todo, incluso a sí mismo por ello. Es una metáfora del descenso a los infiernos dentro del mismo infierno. Por otro lado está el ansia de controlarlo todo pero al mismo tiempo el sentir la frustración de ser controlado; el cristianismo. Hay muchos elementos que también evocan a la figura de Jesucristo, Judas Iscariote y del Demonio. Es un cocktail de elementos que definen al ser humano como una plaga o una enfermedad de la tierra.

Estigmas

S: Para ver Estigmas ya has señalado que hay que ser un espectador activo, estar atento a las imágenes para captar el contenido. Esto siempre crea opiniones controvertidas hacia este tipo de productos, ¿estamos muy acomodados a que en el cine nos lo den todo ya masticado?
J: En mi opinión sí, la mayoría de la gente está acostumbrada cada vez más al producto ya asimilado antes de verlo . Sin embargo, las películas de culto son aquellas que requieren una asimilación lenta pero constante y la verdad se van convirtiendo en ello con el paso del tiempo. Hoy día la saturación de efectos digitales junto con los gags fáciles en los guiones están destruyendo la imaginación y la capacidad de asimilación del espectador. Estigmas no es precisamente una obra que a mucha gente le guste debido a su extrema complejidad… pero me gustan las películas así, que requieren ser comentadas y analizadas. Una obra de una anatomía sencilla no me dice mucho.

S: ¿Qué fue lo más complicado de rodar?
J: Yo diría que todo en general. Fue bastante difícil el ambientar esa época, ese lugar, esos personajes en un lugar como este. Casi todo fue rodado en decorados, los exteriores fueron rodados en una fábrica abandonada y en el desierto. Otra dificultad fueron la gran cantidad de efectos especiales junto a las condiciones climatológicas. Muchos actores pasaron horas con el torso desnudo a temperaturas muy bajas. A mi parecer es una obra tan difícil de asimilar como de rodar.
Hubo una secuencia donde a la víctima le arrebatan el subconsciente que fua extremadamente difícil de hacer. Esa secuencia, plagada de efectos especiales, es un momento clave para el entendimiento de la historia ya que juegan múltiples elementos al mismo tiempo en una sola localización. Fué lo más difícil de planificar.

S: Habéis expresado vuestro deseo de no volver a rodar en Valencia, ¿qué os ha llevado a tomar esta decisión?
J: Queremos evitar el rodar aquí debido a la falta de apoyo, dificultad para conseguir permisos y todas esas cosas tan necesarias para un rodaje. Pero por otro lado, depende lo que se quiera hacer… se pueden rodar muchas cosas en platós y así evitar ciertos problemas con el Ayuntamiento, la policía, etc… Tuvimos un problema al rodar en aquella fábrica abandonada, el ayuntamiento no nos quiso conceder el permiso así que fuimos a rodar de todas formas. Por la noche apareció la policía para levantarnos el tenderete pero ya habíamos terminado de rodar. Este tipo de cosas son habituales aquí. La verdad es que se siente cierta frustración a la hora de querer hacer algo en Valencia.

S: Vuestro próximo proyecto es otro corto, ¿nos adelantas algo?
J: En principio iba a serlo, pero debido a que la historia nos iba absorbiendo más por su complejidad, decidimos aparcarlo para desglosarlo en un largometraje. Ese proyecto abarca el mundo de los sueños, el subconsciente… todo lo oscuro que llevamos dentro y que ignoramos. Teníamos el material para rodarlo en 16mm. pero hemos preferido que sea algo más grande por la interesante trama que conlleva.

Estigmas

S: Y después esperáis rodar un largo con toda la historia de Estigmas, ¿cómo lo veis de cerca (o de lejos)?
J: Lo más codiciado que tengo en mente rodar es un desglose de Estigmas con su correspondiente precuela en un largometraje. Esta obra nos sitúa en diferentes épocas; Alemania antes de la supuesta bomba y de como se formó la secta y se hicieron con esa substancia mediante la transición al apocalipsis. La otra mitad es lo que sucede en Estigmas pero a unos niveles un poco más comprensibles y con más medios, cambiando algunos personajes e incluyendo a otros claves para esta trama. Ese proyecto es una mezcla de cine negro, terror y ciencia ficción. Hay una productora bastante fuerte interesada en producir esa obra, todo dependerá del tiempo… queremos trabajar mucho en el diseño de producción para no encontrarnos con sorpresas desagradables.

S: ¿Cómo ves la situación del cortometraje en España?
J: El cortometraje es algo que está a la mano de cualquiera pero que en realidad se ha convertido en cosa de cuatro al igual que la industria del cine. Ahora también puntúa el reparto de famosos en los cortometrajes, el caché… cuando se supone que es una cosa por donde la gente empieza.
Muchos festivales funcionan de forma dudosa y solo aceptan obras políticamente correctas, del jurado mejor ni hablar. El público por otro lado no está viendo tres ó cuatro proyecciones sino que está siendo atacado por una serie de obras que varían de género, estilo y medios, lo cual hace una difícil asimilación de lo que se ha visto.

S: ¿Y las posibilidades de rodar para los directores noveles?
J: Duro a mi forma de ver pero no imposible, es como todo… cuando empiezas lo haces desde cero, sin ser nadie conocido. Aunque hagas algo impactante y original no va a ser lo suficientemente valorado como te esperabas y esa es la gran primera decepción que te puede hacer tirar la toalla, pero cuando pasa el tiempo y vas abriéndote camino haciendo más cosas y suicidándote con ello es cuando empiezas a ver algo, vas desarrollando un estilo y vas viendo más injusticias que antes pero al mismo tiempo también ves puertas que se te abren. Todo sacrificio conlleva su recompensa, estés donde estés… en unos sitios es más difícil que en otros. De todas formas siempre hay que tener la esperanza y lanzarse. Hay que tener muy en cuenta que incluso dentro de este mundillo underground de cortometrajes o largometrajes de bajo presupuesto existe también la envidia y la competencia sucia. No existe ese apoyo mutuo del que tanto se habla. Siempre hay alguien ahí dispuesto a minarte el camino, alguien que en realidad no es nada más que algún cantamañanas que le molesta lo que haces.

Si quieres conseguir Estigmas, puedes ponerte en contacto con Visual Beast en: visualbeast@hotmail.com