25 de febrero de 2021

CineFantastico.com

Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Greg McLean: «Veía los clásicos de la Hammer mientras mi madre planchaba la ropa»

Tras Wolf Creek, el australiano vuelve con Rogue
Greg McLean
Greg McLean

Greg Mclean ha escrito, dirigido y producido durante unos 10 años. Su experiencia se extiende al teatro, el cine y la televisión. Tras formarse como un artista, especializado en pintura, su primera película como guionista, director y productor fue Wolf Creek, producción independiente de terror que es sin duda la película australiana con más éxito de los últimos tiempos. Actualmente, la taquilla y los DVD alcanzan aproximadamente una cifra de 50 millones de dólares australianos, lo que supera más de 50 veces el presupuesto de la producción. Wolf Creek fue seleccionada para el Festival de Sundance del 2005, formó parte de la Sección Oficial en Cannes 2005 y ganó el Movie Extra Filmink Best Film del 2006. Wolf Creek consiguió también el record de taquilla del cine australiano y se colocó dentro del top ten en su estreno en EE.UU.
Ahora vuelve con Rogue, el Territorio de la Bestia, un film de terror en el que un temible cocodrilo es el protagonista.

Pregunta: ¿En qué se inspiró?
Greg: Desde pequeño, siempre me han gustado los comics de terror. Me gustaba sobre todo la ciencia ficción y lo sobrenatural. Solía ver películas como los clásicos de terror de Hammer mientras mi madre planchaba la ropa y yo me escondía detrás de un sofá. Algunas de las primeras películas que recuerdo son la Mujer y el Monstruo, Drácula y La Maldición del Hombre Lobo. Me encantaban las películas de monstruos y me siguen gustando. Y, cuando eres un niño, las imágenes transmiten tanto poder que ver ese tipo de películas impresiona mucho. Cuando entré en la adolescencia, tuve la suerte de ver una película increíble titulada Northern Safari, realizada por Keith Adams, un director de cine australiano. Autofinanciada y autodistribuida, proyectada en los ayuntamientos y en las aulas de las escuelas por toda Australia, la película narraba las aventuras de Keith y su familia por el norte de Australia, a finales de los 60. Aparecían búfalos, paisajes increíbles y enormes cocodrilos. Unas aventuras que alimentaban mi imaginación. Historias de un lugar mítico que me emocionaban porque me hablaban de las enormes criaturas que había en el país donde vivía, Australia. Poco después, recuerdo que vi un suceso en las noticias sobre un cocodrilo de la zona que atacaba a los barcos pesqueros en el territorio del norte. La historia me fascinó y resultó ser una de las mayores inspiraciones para El Territorio de la Bestia. Se trataba de una serie de ataques a barcos pesqueros, entre Septiembre de 1978 y Julio de 1979, provocados por un gran cocodrilo macho, al que los locales apodaban ‘Sweeheart’. Todo ocurrió en el meandro del río, en la profunda y sinuosa desembocadura. El primer ataque ocurrió en 1974. Tres personas estaban pescando por la noche en un barco cuando el cocodrilo salió a la superficie, desgarró el motor del fueraborda y sacudió el barco de forma violenta. Una de las personas se cayó, pero pudo volver a subirse al barco. Cuando otro de ellos intentó arrancar, el cocodrilo atacó la hélice. En 1976, ocurrió un ataque similar. Aquella vez, el cocodrilo dañó y perforó el casco de aluminio del barco. En ese mismo año, golpeó violentamente la parte inferior de un barco pesquero, girándolo antes de salir a la superficie. En 1978 atacó a un barco anclado, dañando el motor. También hundió un barco pesquero y siguió atacando durante un tiempo. Al final, la gente decidió que tenía que ser eliminado, ya que representaba una amenaza para los pescadores de la zona. Sweetheart fue finalmente capturado en Julio de 1979 y murió poco después de su captura. El cuerpo y el esqueleto de Sweeheart, que miden 5.10 metros, son ahora una de las más mayores atracciones del Museo del territorio del norte. En cierta medida, el Territorio de la Bestia es la versión cinematográfica de “Sweetheart”, un animal tan grande que parece invencible. La historia de “Sweeheart”, al igual que el rodaje en el norte de Australia, suscitó en mí una fascinación para siempre por los cocodrilos y el territorio del norte. Ambas pasiones me han permitido escribir, dirigir y finalmente producir mi propio homenaje a las películas de monstruos que siempre he amado. Para mi es “el Tiburón australiano”. Tiene suspense, es convincente y aterradora a la vez.

Rogue
Rogue

P: Háblenos del reparto
G: Tuvimos mucha suerte en Rogue al conseguir un reparto tan increíble, formado por la atractiva y guapa Radha Mitchell, el divertido Stephen Curry y el carismático y natural Michael Vartan. Cuando escribo, me hago una fuerte imagen mental de las características de los personajes. En realidad, reúno pequeños álbumes de recortes de imágenes y recopilo todo lo que me pueda ayudar a conformar la apariencia, los sentimientos y la personalidad de los personajes. Preparar los papeles puede ser un proceso exhaustivo, supongo que se trata de uno de los aspectos más críticos en el trabajo de un director. Es lo que debes hacer correctamente si quieres crear una historia real y creíble. Me recomendaron enseguida a Radha Mitchell para el papel de Kate y desde entonces no pude imaginarme a otra persona. Para mi, su presencia en pantalla es increíble y es una gran actriz. Vi por primera vez a Michael Vartan en Alias y pensé que era increíblemente natural y carismático. Hablamos un poco por teléfono. En un momento dado, le dije: “Mira, no sé muy bien a lo que estás acostumbrado, pero ésta va a ser una película difícil. Habrá cocodrilos reales, serpientes y mosquitos. Es probable que no quieras hacer esa película”. Todo esto le hizo sentirse muy intrigado. Entonces, vio Wolf Creek, le gustó el papel y firmó. Me alegró mucho que confiara en mí, porque fue fantástico en la película; fue un gran apoyo durante el rodaje y se convirtió en un amigo de los de toda la vida. Sam Worthington hizo una prueba con el personaje de Neil que fue la sensación. No hay mayor emoción para un guionista que encontrar a un actor que encarne a la perfección el personaje por el que has sacrificado tanta energía y al que has querido tanto. Significa que el personaje ya puede liberarse de ti y que tienes a un nuevo compañero para darle vida.

P: ¿Cómo fue el rodaje?
G: Aquí es donde empieza a ser interesante… Supongo que toda película tiene sus momentos de crisis, cuando parece que todo va a derrumbarse como en un castillo de naipes. Si miro hacia atrás, me sorprende que hayamos superado esa experiencia, después de pasar momentos tan duros. Para empezar, tuvimos que luchar con el clima. Durante meses, mientras estábamos preparando la producción, nos preguntábamos cada día: “¿Qué pasará con la temporada de lluvia?”, “¿Ha empezado a llover ya?” Durante la decimotercera semana de rodaje nos organizamos para entrar y salir del territorio del norte antes de que comenzase la temporada de lluvias. Teníamos nuestro propio departamento de meteorología que observaba constantemente los cambios. Teníamos a gente que preguntaba a las personas mayores y de la zona sobre la última temporada de lluvia y si podían predecir cuándo iba a comenzar. Si empezaba a llover, implicaba que teníamos que esperar otros seis meses para rodar. No había otra opción. Tuvimos que regresar del rodaje en el norte para rodar en una isla que estábamos construyendo en un gran lago en Victoria. Después de eso, rodamos durante 5 semanas por las noches y acabamos rodando en un almacén abandonado que nos servía de estudio provisional. Afortunadamente, la temporada de lluvia no se inició. Nos fuimos al norte con los actores y el equipo, que oscilaba entre 70 y 80 personas. Teníamos una pequeña flota de barcos que seguía al barco Hero todo el día. Radha capitaneó el barco desde el primer día. No había navegado nunca, ¡y sólo asistió a una hora de clase el día anterior del rodaje! Durante casi todo el rodaje, hubo alrededor de 70 personas de tripulación en seis barcos, navegando de arriba abajo sobre un río plagado de cocodrilos, con 9 actores y un perro en un pequeño barco, a una temperatura de 50 grados y en medio de la nada. ¿Cómo podía ir mal? Trabajamos en equipo con el ayuntamiento de las tierras del norte y con los propietarios tradicionales de la zona donde rodábamos. Nos dieron permiso para rodar en lugares increíbles. El poder y la belleza épica quedarán grabados en mí para siempre… Espero realmente que se haya captado todo esto en Rogue, para que la gente del mundo entero disfrute de esa belleza. Me siento muy afortunado por haber pasado tanto tiempo en un lugar que me parece verdaderamente mágico, eterno y único.

Rogue
Rogue

P: El fiml tuvo su guarida de cocodrilos particular
G: Construimos un enorme plató que medía 60m x 40m para el interior de la guarida del cocodrilo en un estudio provisional en Melbourne. Fue un trabajo increíble de ingeniería y de dirección artística. Michael Vartan pasó prácticamente 4 semanas de rodaje empapado en un agua sucia, cubierto de maquillaje y protésicos, luchando con cocodrilos de ficción. El hecho de que aguantara y no dijera: “No puedo más con esto”, es una prueba de su profesionalidad y de cuánto dio por ese papel. Se trataba de un ambiente muy duro para rodar y actuar, así que cuando concluimos con el último de los cientos de efectos especiales del rodaje, sentimos un gran alivio. A partir de allí, ¡solo nos quedaba obtener el cocodrilo adecuado para la postproducción!

P: Y también crearon una isla
G: Fueron 5 semanas de rodaje de noche en la isla. En principio, nos aconsejaron encontrar una forma de hacer las escenas de noche en el interior de un estudio de rodaje, no solo porque era un ambiente más controlable, sino por la naturaleza problemática de los rodajes nocturnos. Por varias razones, no pudimos hacerlo, así que acabamos por construir una enorme isla artificial en un lago en Warburton, Victoria, que duplicaba el escenario del territorio del norte. La intensidad, las condiciones meteorológicas y las horas dedicadas en noches de rodaje solían volver loca a la gente. Sin embargo, hay una parte positiva y es que se crean fuertes vínculos entre la gente. Casi nos convertimos en vampiros, mientras el resto del mundo dormía, en aquel lugar extraño, a las 4 de la madrugada, 60 personas están en pie alrededor de un perro intentando durante media hora que mirara hacia la izquierda. Es muy raro. Los actores estaban sorprendentemente comprometidos. Noche tras noche, se metían en el agua, incluso sabiendo que el lago estaba lleno de anguilas. Enormes anguilas, babosas y negras. Y cuanto más tiempo pasábamos allí, más confianza se tomaban las anguilas para morder el dedo de alguien y comprobar qué sabor tenía. Al final del rodaje, la estructura construida debajo de la isla estaba plagada de anguilas.

P: Y luego vinieron los efectos especiales…
G: Para mí, una de las partes más satisfactorias del proceso fue diseñar y desarrollar los efectos especiales de la película. En general, me gustan los efectos especiales y siempre me ha fascinado cómo funcionan y cómo se crean los trucos visuales. Así que trabajar con un gran número de buenos técnicos, artistas y dobles fue realmente gratificante. Pasamos meses para planear y pensar en cómo tenía que ser el cocodrilo, cómo iba a moverse, pensar y atacar. Cada detalle estaba diseñado para crear un animal que pareciera vivo, que respirara. Desde luego, no queríamos que provocara miedo solo por su tamaño -no es un cocodrilo ‘gigante’-, simplemente con hacerlo realista asustaba lo suficiente para poner los pelos de punta, ya que es el depredador supremo en su entorno. En realidad, nuestro pensamiento durante el proceso entero de diseño era: “¿Qué haría un cocodrilo de verdad?”