20 de junio de 2021

CineFantastico.com

Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Alexis Puig: «En mi país casi no existe el género dentro de la industria.»

El director argentino nos presenta su segunda película, No muertos
Alexis Puig
Alexis Puig

Alexis Puig se dispone a estrenar su segundo largometraje, No Muertos, a la vez que continúa con la promoción de su primer film, Vendado y Frío, estrenado en Abril del 99 en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires.
El joven director argentino estudió periodismo en la Universidad de la Plata, crítica de cine en el APTRA, y dirección en el CIEVYC. Ha trabajado como cronista, crítico y productor ejecutivo en radios, cadenas de televisión y varias publicaciones en Argentina. En su haber cuenta con varios cortometrajes, además de haber trabajado en el departamento de prensa de numerosos films, o haber realizado el backstage de Martín (Hache), de Adolfo Aristarain, y de una de las obras de teatro de Norma Aleandro.

¿Cómo definirías tu cine, para aquellos que no te conocen?
Yo digo que mi cine es marginal, aunque luego el resultado final se acerque a un cine comercial (esto último dicho por los críticos especializados que han visto mis trabajos), creo que es marginal porque se realiza a las sombras de la industria cinematográfica argentina. Pese a esto cuento con el apoyo de actores conocidos en el medio, lo que hace más fácil la difusión del filme a través de los medios de prensa.

¿Qué apoyo recibes en tus films?
Soy un cineasta independiente. Todos mis trabajos fueron realizados sin ningún tipo de aporte estatal, sólo la buena voluntad de los actores y técnicos y por supuesto la ayuda de mucha gente que aportó los distintos materiales necesarios. Ésto es más visible en mi primer largometraje, Vendado y Frío en el que conseguir cada cosa (desde el negativo hasta la edición, pasando por la utillería y el vestuario) fue muy costoso.
En No Muertos la cosa resultó más fácil ya que contaba con el aval de mi primer film. Gracias a éste fue que formé una sociedad con una productora de cine llamada Vitraux que aportó el material virgen, todo el equipamiento técnico y la post producción.

Vendado y frío

En tus trabajos, el terror y lo macabro aparecen habitualmente…
De alguna manera lo macabro siempre está presente. En No Muertos más aún ya que es un filme de vampiros con mucha sangre, efectos y escenas gore. En Vendado y Frío el fantástico o lo macabro aparecía como un homenaje a las viejas cintas de momias, con todos los clichés de estos filmes pero en paso de comedia negra, por lo que Vendado y Frío es una película «de momia» bastante original ya que ésta no se para ni camina como lo hacían Karloff o Lee, sino que está presente como un cadáver quieto, «vendado y frío», pero muy inquietante.
En mis cortometrajes siempre el horror estuvo presente. He realizado tres cortos en mi carrera antes de lanzarme al largo. El primero de ellos se tituló El Sr. D y era sobre un vampiro famélico que le tiene miedo al SIDA y se alimenta de la menstruación de una muchacha a la que le paga. El segundo Tumbas Abiertas narraba como un asesino a sueldo cae en la trampa de dos ancianos siniestros que lo mataban y le robaban el dinero ganado en su último trabajo. Y por último el tercer corto, mi preferido, Devórame otra vez cuenta la historia de un fanático de Bela Lugosi que intenta seducir a una prostituta utilizando los modismos del actor húngaro. La prostituta resulta ser una vampira y el muchacho termina desangrado y llorando en un sillón.

¿De qué te viene esta afición por el género fantástico?
La afición por el género me viene de muy chico. En un cine de mi barrio pasaban películas en continuado, allí vi casi todo el cine de la Hammer y también el horror barato de finales de los setenta y principios de los ochenta. Mi padre es un gran fanático del género y cada vez que pasaban una cinta en la tv nos sentábamos juntos a verla. Mis juegos cuando era niño me encontraban con una capa y dientes de vampiros. Y mi salida cultural preferida era ir al museo de ciencias e historia a observar las momias egipcias. Por lo tanto mamé el género desde chiquito y siempre supe que hiciera lo que hiciera con mi vida profesional, de alguna manera estaría ligada con el horror (por supuesto no me convertiría en un serial killer, ni en un necrófilo).

No muertos

¿Y cómo ves el panorama del género en tu país y el resto de los países hispanos?
En mi país casi no existe el género dentro de la industria. Son contadas las experiencias realizadas en materia de horror. Sin embargo los jóvenes cineastas estamos abriendo las puertas al género con bastante fuerza. Hay muchos cortometrajes dando vueltas que tienen que ver con el fantástico y también algunos largos hechos en vídeo. En fílmico somos muy pocos los que estamos haciendo largometrajes, me alcanzan con los dedos de una mano para contarlos. En España se hace un muy buen cine del género. Yo soy fanático de Paul Naschy a pesar de que aquí casi ni se lo conoce, uno de mis sueños es poder dirigirlo en alguna película. Ni que hablar de Álex de la Iglesia, un genio total al igual que Segura. También me gusta Amenábar, me parece muy inteligente y un experto en hacer películas de suspense serias.

¿Cómo fueron tus comienzos con la cámara?
Antes que nada yo estudié periodismo. A raíz de esta profesión comencé a trabajar en TV en 1994. Fui productor y realizador de varios programas dedicados a la industria del cine. Antes yo había estudiado teatro y mi acercamiento a la cámara se daba por ese lado. Pero una vez que me establecí trabajando en televisión, gestioné una beca y estudié realización cinematográfica entre 1995 y 1997. Entonces realizo los cortos que he mencionado antes. A la vez, en cine trabajé en Martín (Hache), y en un puñado de películas argentinas en el departamento de prensa. Entonces, en 1998 filmé mi primer largo en 16 mm.

En ese momento empiezas con tu último trabajo, No Muertos. ¿Cómo surge la idea?
Era algo que tenía pendiente desde hace tiempo. Mi afición por los vampiros es muy conocida, de hecho he publicado un libro hace un par de años sobre cine de estos seres de la noche. Pues bien, escribí el guión, junté al equipo, elegí a los actores y comenzamos con la pre producción.

Últimamente, los clanes organizados en la sombra sustituyen en los films al vampiro solitario que habita en un castillo o una mansión gótica. ¿Ha perdido su gancho el tipo de vampiro que hicieron famoso Lugosi o Lee?
Creo que el gancho de ese tipo de historia radica sobre todo en el intérprete y en la película. Es decir, no creo que aburra ver a Lugosi o Lee merodeando en su castillo, peinados a la gomina y con frac, por que son proceres y marcaron una época. Pero, a mi modo de ver, las nuevas generaciones de fans necesitan una visión más cercana a la realidad de hoy, no nos olvidemos que lo que más miedo causa son las historias o personajes que se asemejan a la realidad que vivimos cada día.

No muertos

Cuéntales a los fans de CineFantastico.com un poco sobre el film.
Transcurre en Buenos Aires, en época actual. Sandra, la protagonista, está embarazada. Piensa que el padre de la criatura que lleva en su cuerpo es su novio, recientemente fallecido. Sin embargo, el gestor del bebé es Natan, el último No Muerto puro que intenta continuar con su línea de sangre a traves de un heredero. Pascual, un vagabundo cazador de vampiros, es el único que sabe la verdad e intentará destruir a Natan y al bebé antes de que sea demasiado tarde.

¿Qué vendrá después de No Muertos?
Preparo una serie para TV titulada Cuentos de Horror. Tratamos de tomar cuentos clásicos de horror de Poe o Lovecraft y ambientarlos en el Buenos Aires actual con personajes y lugares reconocibles, para que cualquiera de nosotros piense que el horror puede estar en la casa del vecino, detrás de una cara amigable o escondido debajo de nuestra cama.

En tu carrera has tenido contacto con los escenarios, ¿cuál es la mayor diferencia entre trabajar en teatro o en el cine?
El cine es magia pura. El único lugar en donde los sueños más osados o locos se pueden hacer realidad. En el teatro siempre hay que contar con la complicidad del espectador, no existe la computadora ni los filtros, ni el montaje, ni nada. Prefiero el cine mil veces antes que el teatro. Aunque disfruto viendo buenas piezas, nunca haría una puesta en un escenario.