20 de junio de 2021

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Sacrifice (2020)

Crampton vuelve a lugares lovecraftianos
Sacrifice

Título original: Sacrifice
Año: 2020
País: Reino Unido
Director: Andy Collier, Toor Mian
Guion: Andy Collier, Toor Mian
Reparto:
Sophie Stevens (Emma Pickman)
Ludovic Hughes (Isaac Pickman)
Barbara Crampton (Renate Nygard)
Lukas Loughran (Gunnar)
Johanna Adde Dahl (Astrid Nygard)

Sacrifice
Marisol transformándose en Pepa Flores

Sinopsis:
Tras la muerte de su madre, Isaac hereda la vieja casa familiar en una isla noruega, y viaja allí con su embarazada esposa, Emma, para preparar la venta y tomarse unos días de descanso antes de que nazca el bebé.
Pero una vez en la localidad, descubren que los extranjeros no son especialmente bienvenidos. Tal es su caso, hasta que revela que sus orígenes están en la localidad, momento en el que cambia la actitud de los lugareños hacia la pareja.

Todo se complica cuando la policía local, Renate, se presenta en su casa para intentar que Isaac arroje algo de luz sobre la muerte de su padre. Al parecer no le abandonó a él y a su madre cuando era un bebé, y lo que realmente ocurrió es que su madre le mató antes de huir a Estados Unidos.
Y esa es sólo una de las sorpresas que les depara el pueblo…

Sacrifice
Bautismos marinos

Comentario:
Basada en un relato de Paul Kane de ambiente puramente «cthulhuesco», podríamos encajar la película dentro del horror pagano de otros títulos recientes como Midsommar, aunque bastante lejos estilísticamente del film de Aster.
Y tampoco hay suficiente Lovecraft como para que la propuesta destaque por ese lado tampoco. Es más, los fans de los mitos de Cthulhu apenas van a encontrar mucho aquí, y las referencias al primigenio (un tentáculo de pulpo de vez en cuando, básicamente) nos parecen incluso fallidas.

Con su bajo presupuesto, Collier y Mian (que ya rodaron juntos Charismata) logran un aspecto visual bastante destacable, ayudados por las impresionantes localizaciones noruegas, una iluminación estimulante (aunque no siempre muy justificada), y algunas transiciones originales.
Menos impresionante es la historia, que busca cocinar a fuego lento el desenlace final, pero se olvida de ir echando ingredientes a la olla. Pasa demasiado tiempo sin que ocurran nada terrorífico (más que en sueños de los protagonistas, un recurso del que abusan exageradamente), y el siniestro cambio de uno de los protagonistas también resulta demasiado repentino y poco trabajado.

Tampoco ayudan las actuaciones, en general flojitas. Recuperar a Barbara «Re-Animator» Crampton para un proyecto relacionado con Lovecraft es un guiño impagable para los fans. Sin embargo su acento «noruego» suena demasiado forzado, y se carga la que, exceptuando eso, era quizá la actuación más sólida de la película. Entre el resto hay algunas muy cuestionables, y solamente Sophie Stevens, la verdadera protagonista del largometraje, es capaz de llegar al público y conseguir que empaticemos con ella. Y no será porque los demás no tienen oportunidad, porque si algo sobra a la película (aparte de escenas de sueños) son diálogos.

Una pena que el esfuerzo en lo visual, y en añadir un nombre como el de Crampton al reparto, no se refleje en lo demás, y todo deje la sensación de estar a medio terminar, con un ejercicio de tensión que no termina de cuajar, y que tampoco nos recompensa con un final suficientemente intenso.