25 de febrero de 2021

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

La maldición de Hill House (2018)

Terror televisivo a fuego lento
La maldición de Hill House

Título original: The Haunting of Hill House
Año: 2018
Compañía: FlanaganFilm / Amblin / Paramount / Netflix
Director: Mike Flanagan
Creador: Mike Flanagan
Reparto:
Michiel Huisman (Steven Crain)
Elizabeth Reaser (Shirley Crain)
Kate Siegel (Theodora Crain)
Oliver Jackson-Cohen (Luke Crain)
Carla Gugino (Olivia Crain)

La maldición de Hill House
Sustos hay pocos, pero los que hay…

Sinopsis:
Corre el verano de 1992, y la familia Crain compra la mansión de Hill House, con la idea de realizar varias reformas en ella, y venderla para comprar su propia casa con los beneficios. La pareja y sus cinco hijos, mientras tanto, permanecerán en la misma. Pronto comienzan a sufrir experiencias paranormales en la casa, que cambiarán sus vidas para siempre.

26 años después, los hechos sucedidos en la casa han afectado a todos de diferente forma. Pero todos deberán volver a reunirse después de un nuevo golpe para la familia. Todo apunta a que la casa vuelve a obligarles a afrontar juntos sus miedos. ¿Qué ocurrió allí entonces? ¿Y qué va a ocurrir ahora?

La maldición de Hill House
La familia que se traumatiza unida, permanece unida

Comentario:
Basada en la novela homónima de Shirley Jackson, que ya inspiró las películas La mansión encantada y The Haunting. Si bien esta adaptación es la que más se aparta de la historia de la novela, es la que más fielmente ha recogido uno de los grandes valores de la misma: las relaciones y el aspecto psicológico de los protagonistas, que en esta adaptación se convierten en hermanos.

Un cambio que convierte toda la historia en algo completamente distinto. Las relaciones familiares de los personajes cobran así una mayor importancia, consiguiendo una mayor implicación en la historia de los personajes. La serie de 10 episodios es así una suerte de «drama de terror», que sabe mezclar los dos géneros de forma excepcional, alejándose de otras experiencias televisivas con el fantástico.

Todo se construye a fuego lento, sin apenas sobresaltos. Y es que aparte de un par de sustos -de los gordos, eso sí-, pasaremos poco miedo. Pero angustia… toda la del mundo, gracias a una ambientación gótica y siniestra muy conseguida a lo largo de la serie. Aquí no se trata de provocar terror, se trata de contar una historia, con el terror de fondo. Y Flanagan demuestra con la imaginería de la serie que podría habernos provocado miedo si hubiese querido. Pero prefiere que nos centremos en otras cosas. Aunque a él le de por experimentar y ofrecernos un episodio completo en un falso plano secuencia. Incluso en una situación difícil como esa, sus cambios entre la historia del pasado y el presente se hilan de una forma casi que magistral, como le reconoció la crítica especializada, y también voces como las de Stephen King o Quentin Tarantino.

Todo apoyado en un reparto sólido, con alguna estrella como Gugino (que venía de trabajar con Flanagan en la inquietante El juego de Gerald), caras relativamente nuevas para el gran público, o algún actor «rescatado» como Henry Thomas, del que ya no podrán decir que sólo hizo E.T. de niño. Una historia así no hubiese sido posible si el reparto no hubiese logrado esa química que hace que todos los personajes encajen dentro de la familia pese a sus notables diferencias.

Si queréis muchos sustos y demás, no es vuestra serie. Pero si disfrutáis del suspense, de la ambientación, y del género dramático, entonces corred a verla.