20 de junio de 2021

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

La corrupción de Chris Miller (1973)

La película de terror de Marisol
La corrupción de Chris Miller

Título original: La corrupción de Chris Miller
Año: 1973
País: España
Director: Juan Antonio Bardem
Guion: Santiago Moncada
Reparto:
Jean Seberg (Ruth Miller)
Pepa Flores (Chris Miller)
Barry Stokes (Barney Webster)
Perla Cristal (Perla)
Juan Antonio Bardem (Pedro)

La corrupción de Chris Miller
Marisol transformándose en Pepa Flores

Sinopsis:
Una antigua vedette aloja en su casa a un extraño, que acaba convirtiéndose en su amante. Cuando su marido anuncia que vuelve a casa, la mujer pide al desconocido que se vaya, pero éste acaba con su vida, y se lleva su dinero.
Es el quinto crimen de similares características que ocurre en la región, pero la policía no es capaz de dar con el asesino.

Mientras tanto, Ruth y Chris, su hijastra, se han mudado a una solitaria casa de campo para tratar los problemas mentales de la joven, agravados desde que su padre decidiese dejarlas solas. Ruth se encarga de cuidarla, y pese a los roces entre ambas, parece que una relación está surgiendo entre ellas.
Sin embargo, la llegada a la casa de un joven durante una noche de lluvia enfrentará a las dos mujeres…

La corrupción de Chris Miller
El asesino de Sé lo que hicisteis…, 30 años antes

Comentario:
Cansada de ser explotada como chica prodigio, Marisol (Pepa Flores) se embarcó en su primera película no musical con esta cinta de suspense. Y eso pese a que aún mantenía un contrato de exclusividad con el productor y ex-suegro Manuel Goyanes, que se quedó con todas las ganancias de la actriz por la película.
Junto a ella, la norteamericana Jean Seberg, una de las musas de la nouvelle vague, que renegó de la cinta por su (entonces) alto contenido erótico, asegurando que sólo hizo la cinta por dinero. El reparto internacional lo completaba un joven y secundario televisivo Barry Strokes, y la actriz y vedette argentina Perla Cristal, casi que interpretándose a sí misma.

Con el giallo explotando como subgénero en Italia, no parece descabellado pensar que Bardem tomó nota de ello, añadiendo a este proto-slasher una buena dosis de erotismo (asegurándose de que Marisol tuviese su buena dosis de transparencias y bikinis). Pero aún estábamos en 1973, y la censura le recortó 7 minutos a la película.
Pero aunque las dosis de exploit están presentes, Bardem no se olvida por ello de una ejercer una dirección con mucho estilo, ayudada por la colorista y cuidada fotografía de Juan Gelpí.

Aunque ninguna de las dos historias principales explota, ni la del asesino ni la de la relación disfuncional, la del triángulo amoroso sí nos permite que su metraje pase a buen ritmo, especialmente gracias al trabajo de Seberg, que luce con luz propia en la película. Marisol es capaz de darle la réplica, apuntando lo que daría de sí en futuras producciones, y justificando su presencia en la cinta más allá del reclamo comercial. Strokes se queda en correcto, pero tampoco su personaje necesitaba mucho más.
Hay alguna sorpresa, aunque no demasiado bien guardada (por no decir que la sorpresa principal es insultantemente evidente), y un par de buenas escenas que nos dejan dudando sobre qué habría pasado si Bardem se hubiese decantado por el género en lugar de por el cine social. Desgraciadamente nunca lo sabremos.

Más un thriller que una cinta de terror, Bardem sabe dejar la situación bullir a fuego lento hasta que explota. No lo supo apreciar la crítica española de la época, que no entendía qué hacía el director de Muerte de un ciclista envuelto en el género. En Europa y Estados Unidos (con un final ligeramente distinto al nuestro) la cinta sí se hizo con un estatus de culto, agrandado por la dificultad durante décadas para encontrarla, hasta su restauración hace un par de años.
No es la cumbre de giallo, ni siquiera del giallo español, pero sí que contentará a los fans del género.