26 de septiembre de 2021

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Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Krull (1983)

Fantasía espacial ochentera
Krull

Título original: Krull
Año: 1983
País: Reino Unido
Director: Peter Yates
Guion: Stanford Sherman
Reparto:
Ken Marshall (Colwyn)
Freddie Jones (Ynir)
David Battley (Ergo)
Lysette Anthony (Lyssa)
Alun Armstrong (Torquil)

Krull
El boomerang más peligroso de la historia

Sinopsis:
Cuenta la profecía que una princesa del planeta Krull elegirá marido, con él dominará el mundo, y su hijo dominará el universo. Quizá por ello, una entidad llamada la Bestia aterriza en el planeta con su nave y su ejército, dispuesto a secuestrar a la princesa Lyssa justo antes de su boda, para conseguir que despose a la bestia en lugar de a su prometido, Colwyn.

Colwyn sobrevivel ataque al castillo gracias a los cuidados del viejo Ynir. Juntos comenzarán un largo viaje para encontrar un arma mágica con la que derrotar a su enemigo, y luego la fortaleza de la Bestia. En su periplo irán encontrando todo tipo de nuevos compañeros, desde un torpe mago a un poderoso cíclope.

Krull
Derroche de diseño en los escenarios

Comentario:
A veces da miedo revisionar los films de aventuras de tu infancia, porque son muchos los títulos que no envejecen nada bien, y es preferible recordarlos como los viviste de niño. Quizá por eso servidor ha evitado mucho tiempo volver a ver este intento inglés de crear una franquicia a la altura de Star Wars, a la que a veces recuerda demasiado, incluso con escenarios tan dispares.

Pero ojo, que aunque se note su afán de exploitation de la saga de Lucas, a veces con detalles metidos con calzador sobre la idea original (que se ambientaba en la edad media, con un dragón como villano) como el toque de ciencia ficción; no es menos cierto que la película tiene su propia personalidad, y se aprecia un esfuerzo por hacer un buen producto, aunque no se terminase de conseguir, a diferencia de otras cintas similares de esos años.
Y encima el espectador de hoy siempre puede encontrar curioso ver a Liam Neeson o a Robbie «Hagrid» Coltrane en sus primeros papeles.

Así frente al cansino guion, que solamente encadena nuevos personajes que descubrir y retos que superar sin mucho más sentido, y a un reparto que tampoco podía hacer mucho más con esos diálogos vacíos; tenemos un diseño de escenarios fascinante. Todos los decorados se crearon para la ocasión en los estudios de la saga 007. Diversos cambios creativos provocaron que tuviesen que reconstruirse un y otra vez, encareciendo enormemente el proyecto y lastrando su resultado comercial. Pero, a cambio, tenemos unos escenarios que aún a día de hoy resultan bastante sugerentes. Los efectos especiales también eran bastante notables para su época.

Dicen que a Peter Yates (Bullit) le cansó el proyecto hasta el punto de que se tomó unas vacaciones del mismo, dejándolo parado. No nos extraña, porque por el presupuesto de la época y el resultado final apunta a que debió ser uno de esos proyectos en los que todos los productores quieren controlar diversos aspectos creativos.
Lo cierto es que aunque el resultado fue fallido, hay suficientes aventuras y cuidado visual para que mi yo de los 80s, estando sobre aviso de que la película no iba a ser buena, no lo pasase mal volviendo a verla. Eso sí, no habrá una nueva ocasión.