7 de mayo de 2021

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Guerreros del espacio (1984)

Esos locos piratas espaciales
Guerreros del espacio

Título original: The Ice Pirates
Año: 1984
País: Estados Unidos
Director: Stewart Raffill
Guion: Stewart Raffill y Stanford Sherman
Reparto:
Robert Urich (Jason)
Mary Crosby (Princesa Karina)
Michael D. Roberts (Roscoe)
Anjelica Huston (Maida)
John Matuszak (Killjoy)

Guerreros del espacio
Con licencia para phasear

Sinopsis:
El universo se está quedando sin agua, que se está convirtiendo en el bien más preciado de toda una galaxia asolada por las guerras. Los templarios controlan las únicas reservas de agua, que varios piratas intentan robar capturando las naves de abastecimiento.

Jason capitanea una de esas naves junto a sus tripulación de piratas espaciales. Pero su último abordaje no sale bien, por lo que es trasladado al planeta natal de los templarios para ser lobotomizado y utilizado como esclavo. Sin embargo, la princesa Karina salva sus vidas para que la ayuden en una misión: quiere encontrar a su padre, desaparecido mientras buscaba «el séptimo planeta», un mundo de hielo que acabaría con la escasez de agua.

Guerreros del espacio
Zeno (Ron Perlman)

Comentario:
Aventuras medievales, piratas, robots, y ecos de Star Wars, Alien, Mad Max… poned todo en la coctelera, añadir mucho humor, y espolvoread antes de servir con un par de actores televisivos, otro par de viejas glorias, y algunos actores que aún nadie conoce, pero que serán estrellas en el futuro. Con esta receta, es posible que obtengáis algo parecido a esta locura ochentera destinada a nutrir el fondo de un videoclub, que ha envejecido mejor que muchas de sus contemporáneas.

La película se trataba de un proyecto de la Metro de explotar el éxito de La guerra de las galaxias, e inicialmente contaba con un presupuesto de 20 millones de dólares (para que os hagáis una idea, El retorno del Jedi costó 32 millones un año antes). Sin embargo, cuando se decide recortar el presupuesto a 8 millones por los problemas financieros de la productora, Rafill opta por reescribir el libreto que había firmado el guionista de Krull y se opta por incluir grandes dosis de comedia para suplir el recorte de medios. Y quizá por eso la película aguanta mejor en pie hoy, gracias a que es imposible tomarse en serio esta mezcla imposible de humor absurdo, aventuras locas y personajes coloristas.

Para el reparto, se escoge como reclamo a los televisivos Robert Urich (Los hombres de Harrelson, Enredo), Mary Crosby (Dallas) y Michael D. Roberts (Baretta), con un cameo de un veteranísimo John Carradine. Junto a ellos, Ron Perlman en su primer papel cinematográfico con texto (tras su debut en En busca del fuego), una Anjelica Huston también en su primer papel relevante en el cine, y John Matuszak (el personaje favorito del que suscribe) al que aún le tenía que llegar el papel de su vida unos años después: el de Sloth en Los Goonies. Pese a la cantidad de nombres conocidos, no esperéis que nadie destaque lo más mínimo.

La reescritura se nota demasiado, y el humor parece sobreexpuesto encima de una aventura bastante simplona, no termina de estar todo bien integrado. Y la dirección de Rafill es más televisiva que otra cosa. Pero en su haber pondremos que logra ese tono autoparódico que ha permitido que la película obtenga cierto estatus de culto, y que todo vaya sucediendo sin descanso, lo que permite que la película se haga corta.
No será la estrella de una noche de cine cutre con los amigos, pero sí cumplirá como película de relleno, para dejar descansar las neuronas un rato.