5 de agosto de 2021

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Expediente Warren: Obligado por el demonio (2021)

La tercera entrega de los Warren
Expediente Warren: Obligado por el demonio

Título original: The Conjuring: The Devil Made Me Do It
Año: 2021
País: Estados Unidos / Reino Unido
Director: Michael Chaves
Guion: David Leslie Johnson-McGoldrick y James Wan
Reparto:
Patrick Wilson (Ed Warren)
Vera Farmiga (Lorraine Warren)
Ruairi O’Connor (Arne Cheyenne Johnson)
Sarah Catherine Hook (Debbie Glatzel)
Julian Hilliard (David Glatzel)

Expediente Warren: Obligado por el demonio
Lorraine (Vera Farmiga)

Sinopsis:
En 1981, los Warren participan en el exorcismo del pequeño David, poseído por un alma demoníaca. Cuando el demonio dentro del pequeño se hace fuerte y está a punto de acabar con todos, el joven Arne se sacrifica, pidiendo al ente que le tome a él en lugar de al pequeño, que es el hermano de su novia. Parece el final de los problemas de David, pero para Arne acaban de empezar.

Cuando el ser comienza a dar señales de estar tomando la voluntad de Arne, los Warren tendrán que enfrentarse a un poder mayor al que habían visto antes. Una maldad dispuesta no sólo a llevarse a Arne, también a hacer daño a todos los que intenten ayudarle. ¿Será el amor entre Ed y Lorraine una debilidad que pueda aprovechar el demonio?

Expediente Warren: Obligado por el demonio
¿En qué película estamos?

Comentario:
Partía con desventaja esta película al saberse que James Wan no estaría detrás de ella. El director había logrado perfeccionar el «jump scare» en sus anteriores entregas, y sin él no estaba claro que esta tercera película fuese a mantener el nivel. La tarea de suplirle cayó en Michael Chaves, que veía de dirigir otra película del «Warrenverso», La Llorona. Y aunque a ratos se echa en falta a Wan, lo cierto es que la saga, en su línea principal al menos (sus spin-offs son ya otro cantar), ha alcanzado una especie de estructura prefabricada bastante sólida, que permite que la construcción siga adelante incluso sin que el arquitecto esté presente..

A diferencia de la primera secuela, en esta ocasión se intenta varias un poco el escenario. Ya no estamos ante una casa encantada, y el peligro se amplia bastante. Nada demasiado arriesgado que se salga mucho de la fórmula que viene funcionando, pero lo suficiente como para que no tengamos la sensación de volver a estar viendo la misma historia otra vez. Aunque nos deja una sensación extraña esa ampliación de la maldad a la que se enfrentan los Warren, cuando el terror no aumenta a la par. Ni siquiera aunque se copien varios detalles de El exorcista (más allá del plano que acompaña a esta crítica, que como homenaje simpático no sirve para compensar lo que luego copian con algo de descaro).

La química entre Wilson y Farmiga permanece intacta, y vuelve a ser una vez más uno de los pilares de la película. Aquí aún más importante, porque esta vez nos resulta más complicado ponernos del lado de las víctimas. La historia podía haber ahondando más en la pareja protagonista, que sufren algunas circunstancias que solamente parecen afectarles físicamente, y podrían haber servido para alcanzar algún nivel más profundo.

Con todo, aunque sea inferior a las anteriores entregas de los casos de los Warren, esta tercera película sirve de punto de inflexión. No sólo hacia historias más ambiciosas, también hacia un aspecto visual igualmente más espectacular que no permitían los escenarios más limitados que venían utilizando hasta ahora. Que se aproveche realmente o no esa línea lo veremos en la cuarta entrega de la saga.