27 de julio de 2026

CineFantastico.com

Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Countess Dracula’s Orgy of Blood (2004)

Paul Naschy hace las américas
Countess Dracula's Orgy of Blood

Título original: Countess Dracula’s Orgy of Blood
Año: 2004
Compañía: Frontline Entertainment Inc.
Director: Donald F. Glut
Guión: Donald F. Glut
Reparto:
Glori-Anne Gilbert (Diana)
Arthur Roberts (Lord Ruthven)
Kennedy Johnston (Roxanne)
Eyana Barsky (Martine)
Paul Naschy (Padre Jacinto)

Countess Dracula's Orgy of Blood
Vampiresas in love

Sinopsis:
Los Angeles, 1897: Roxanne recibe otra visita de la vampiresa Diana, quien vuelve a hacerle el amor y beber su sangre. Su hermano Dumas se da cuenta de lo que ocurre y busca la ayuda del Padre Jacinto, quien busca una señal para reafirmar su fé. Ambos persiguen a Diana y su hermano, Lord Ruthven.
Los Angeles, el presente: el Conde Drácula, convoca a su hija Martine y a Renfield. Ha descubierto que los restos de su hermano de sangre británico Lord Ruthven están en el sur de California. Ordena a sus lacayos que viajen a la abadía y le devuelvan a la vida.
Ahora Ruthven y Diana, nuevamente con vida, buscarán al espíritu reencarnado de Roxanne, para convertirla en vampiresa y poder amarla eternamente.

Countess Dracula's Orgy of Blood
¡A por ellos Paul!

Comentario:
La secuela de Erotic Rites of Countess Dracula (Scarlet Countess) es prácticamente un film independiente del primero, que se rodó en cinco días con un presupuesto de nada menos que 100.000 dólares, cifra bastante elevada para este tipo de producciones (aunque no se aprecie realmente en qué se ha gastado semejante cifra).
Paul Naschy rodó este film y Tomb of the Werewolf en un viaje a L.A. en las que han sido sus primeras intervenciones en el cine norteamericano. Sin embargo, concretamente en esta cinta no habla una sola palabra de inglés, ya que su personaje es un sacerdote español de los tiempos de las colonias.
Como es de esperar, los desnudos y las escenas lésbicas se suceden gratuitamente, para regocijo de los fans de la neumática Glori Anne Gilbert, que no duda en mostrar sus encantos cada vez que la escena lo sugiera (y si no lo sugiere, también).