7 de marzo de 2021

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Aullidos 2 (1985)

Una secuela que sorprende... por lo mala que es
Aullidos II

Título original: Howling 2
Año: 1985
Compañía: Cinema 86 / Granite / Thorn EMI
Director: Philippe Mora
Guión: Gary Brandner y Robert Sarno
Reparto:
Christopher Lee (Stefan Crosscoe)
Annie McEnroe (Jenny)
Reb Brown (Ben)
Sybil Danning (Stirba)
Marsha A. Hunt (Mariana)

Aullidos II
Atentando contra la dignidad de Christopher Lee

Sinopsis:
Una joven contacta con un investigador de lo oculto durante el entierro de su hermana. Él les cuenta que la fallecida ha sido víctima del ataque de un licántropo. Al principio, la chica y su novio se muestran reticentes, pero acabarán por creer al desconocido, tanto que le acompañarán a Europa, a una aldea en la montaña en busca de la líder de un grupo de hombres lobo, la malvada y explosiva Stirba, que resulta ser la hermana del ocultista. Pero la mujer loba no tardará en darse cuenta de la llegada de sus enemigos, y dará las órdenes necesarias para acabar con ellos.

Aullidos II
Stirba a punto de rasgarse las vestiduras

Comentario:
Cuando una película tiene suficiente éxito y se realizan secuelas de ella, hay dos caminos a seguir: realizar las continuaciones con un mayor presupuesto, de cara a arrasar en los cines; o bien con menores medios, intentando aprovechar el tirón del nombre. Evidentemente, todo hace indicar que si bien la primera vía no asegura, ni mucho menos, que el resultado mejore, si parece lógico pensar que difícilmente lo va a hacer de la segunda forma. Esta secuela del film de Joe Dante pertenece al segundo grupo, pero con un detalle especial que la diferencia de otras similares, y es que pocas veces hay un bajón tan grande y una diferencia tan abismal entre el largometraje original y la primera secuela. Sencillamente, este «Christopher Lee contra los Peluches» es insufrible, a lo que ayuda la canción post-punk que se repite una y otra vez sin descanso durante toda la película. Ni siquiera la presencia del habitualmente solvente actor británico salva esta pobre secuela. Sólo apta para el consumo de fans acérrimos de Sybil Danning, que protagoniza algún desnudo gratuito.