28 de noviembre de 2020

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13 fantasmas (2001)

Fallido remake del film de William Castle
13 fantasmas

Título original: Thirt13en Ghosts
Año: 2001
Compañía: Warner Bros. / Columbia / 13 Ghosts / Dark Castle
Director: Steve Beck
Guión: Neal Marshall Stevens y Richard D’Ovidio
Reparto:
Tony Shalhoub (Arthur Kriticos)
F. Murray Abraham (Cyrus Kriticos)
Matthew Lillard (Dennis Rafkin)
Shannon Elizabeth (Kathy Kriticos)
Embeth Davidtz (Kalina Oretzia)

13 fantasmas
Tan sosa como siempre

Sinopsis:
Arthur Kríticos sufre la pérdida de su esposa Jean y de prácticamente todas sus pertenencias en un desafortunado incendio. Un día recibe la noticia de la muerte de su tío Cyrus, quien le deja en herencia una extravagante casa de cristal. Tanto Arthur como sus hijos Kathy y Bobby deciden mudarse a dicho lugar, donde descubren que no todo es como parece y que están siendo utilizados en el malvado plan que había trazado su tío Cyrus: un aventurero coleccionista de fantasmas que pretendía utilizar 12 almas en pena para alcanzar el poder supremo por medio de un hechizo ritual. Ayudados por Dennis (un médium que trabajó de ayudante de Cyrus a la hora de capturar los espíritus) y de Kalina (una activista que lucha por la libertad de los esclavizados fantasmas) intentarán escapar de los sanguinarios fantasmas que les persiguen por la casa-trampa.

13 fantasmas
Matthew Lillard, lo mejor de la película

Comentario:
13 Fantasmas es el remake de una película homónima de 1960, dirigida por William Castle. Dicho film contó con una curiosa campaña de promoción en la que se regalaban las famosas gafas mediante las cuales se veían a los fantasmas. Esta revisión a la simpática historia de la casa habitada por 12 espíritus es el primer trabajo de Steve Beck como director, por lo que se le pueden perdonar ciertas torpezas. Sin embargo, bastante bien lo hace Beck con el guión que se ha topado. Es en este apartado en lo que más flaquea en la película, con unos personajes comportándose de manera bastante extraña y una serie de sorpresas que no cuadran mucho con la historia y que, en cierta forma, va contra ella misma.
En la elección del reparto podemos encontrar a un Tony Shalhoub pre-Monk (la serie de televisión que verdaderamente le ha otorgado algo de notoriedad) que cumple de manera eficiente o a una Shannon Elizabeth tan sosa como de costumbre (su inclusión no difiere mucho de su participación por norma: lucir palmito). Lo mejor son F. Murray y, sobre todo, Matthew Lillard (Scream); el infame tío Cyrus y su ayudante vidente, que añaden el histrionismo justo.
Por encima de todo lo mejor de la película, y su mayor interés, son los fantasmas. Una docena de malvados a cada cual más horrible y cuyas apariciones en escena regalan los más disfrutables momentos del film. De hecho se echa en falta más protagonismo para los espectros, o una mejor explicación sobre sus biografías, algo que sí podemos ver en un documental que acompaña a la película en su edición en DVD. En definitiva, un quiero y no puedo entretenido.