
“No me gusta sentar base y dar una explicación concreta. Estoy totalmente en contra de las películas que te ofrecen una sola interpretación. Yo tengo mi propia visión de las cosas y creo que todo el mundo debe ser libre de pensar lo que quiera con respecto a un film”.
David Lynch
(Lee antes la primera parte de este artículo)
En un período de actividad frenética para David Lynch, en el cual dirigió el piloto y el tercer episodio de “Twin Peaks” y produjo la serie, realizó “Corazón Salvaje”, “Industrial Symphony nº1”, spots, un videoclip promocional de Chris Isaak (de la canción “Wicked Game”, en el que aparecen imágenes de “Corazón Salvaje”) (1), otro para Julee Cruise (“Falling”, en el que se mezclan imágenes de la cantante con algunas escenas de la serie), y comenzó con la segunda temporada del serial, la cadena Fox contrata a Lynch & Frost Productions para llevar a cabo una serie de “documentales poéticos” sobre la América Profunda. Lynch solo se encarga de la producción, mientras Frost realizaría el episodio piloto. (2)
La segunda parte de “Twin Peaks” da comienzo en EEUU el 30 de Septiembre de 1991 bajo una gran expectación. La serie comienza a tener un toque onírico mucho más destacado que en su etapa anterior, e irá siendo cada vez mayor episodio tras episodio. La audiencia baja ligeramente durante la emisión de los primeros capítulos, pero nada hace presagiar lo que ocurrirá después. En Octubre, David Lynch aparece en la portada del semanario “Time”, mientras Johanna Ray recibe el premio Artios (de la Sociedad Americana de Casting) por su trabajo en la serie. Se pone en funcionamiento la “Twin Peaks Hotline”, donde puede llamar cualquiera que quiera enterarse de lo ocurrido en episodios anteriores.

Finalmente, muy presionados por la cadena ABC (Lynch, aunque tuvo desde un primer momento presente quién era el autor del crimen, no quería que se descubriera hasta el definitivo final), se descubre por fin al asesino de Laura Palmer a la altura del séptimo episodio de ese segundo año, en cuarenta y cinco minutos de televisión memorables. El último acto del episodio (la muerte de uno de los personajes principales de la serie, realizada de un modo violento y angustioso, sacándole todo el provecho que se puede al medio, mientras en un bar de carretera el Agente Cooper recibe un mensaje críptico por parte del Gigante), quizá sea uno de los mejores de la historia de las series de televisión.
Dos semanas después, con la audiencia más reducida aún debido a la resolución del asesinato, las fiestas navideñas, y la Guerra del Golfo, la serie es trasladada al horario donde se envía a morir a las series televisivas en EEUU: El Sábado noche, donde anteriormente “fallecieron” bajo ese infernal turno clásicos como “St. Elsewhere”, “Cagney y Lacey” o “Luz de Luna”. La audiencia marca un descenso en picado. La cadena ABC, tres semanas después, decide quitarla de antena. Sin noticia de cancelación alguna, lo que ya estaba claro es que no iba a haber tercera temporada, lo que permitiría a Lynch rodar un episodio final con un apocalíptico clímax.
“Sentimos que hay gente ahí fuera que está enamorada de “Twin Peaks”. Estamos en problemas y necesitamos vuestra ayuda”. Esa fue la petición que hizo David Lynch en la rueda de prensa que concedieron él y Frost el 22 de febrero de 1991. Todos aquellos que no podían vivir sin su ración semanal de tartas de cerezas, mensajes del espacio exterior y asesinatos truculentos formaron la asociación COOP (Ciudadanos en contra de la cancelación de “Twin Peaks”), y montaron una fuerte campaña para conseguir que la serie volviera a antena, a la que colaboró la edición del “periódico” “Twin Peaks Gazzette”, boletín mensual de la serie, el cual solo podía conseguirse mediante suscripción y del cual solo llegaron a aparecer tres números.

No se sabe si por la presión del público, o por la amenaza de Lynch de pedir una fuerte indemnización de 82 millones de pesetas (de las de antes) por episodio no emitido, la serie regresa a antena los jueves por la noche. En un divertido spot que se emitió por la televisión estadounidense, el Agente Cooper despierta de una pesadilla y se encuentra a varios de los personajes de la serie (Catherine, Andy y el Enano). La pesadilla era que la serie se emitía la noche de los sábados, pero le tranquilizaban diciéndole que habían vuelto al jueves.
Por desgracia, en su “nuevo viejo horario”, la serie apenas levanta cabeza (solo consigue una ligera mejoría) y es oficialmente cancelada el 25 de mayo. La fiebre Lynch desaparece tan rápido como apareció, y el último par de episodios, pendientes de emisión, fueron colocados dentro del programa “ABC Monday Night Movie” a modo de telefilme. La serie se despidió con una valentía de la cual no hacía gala casi desde sus primeras horas, con el espectáculo mas tenebroso, surrealista y grotesco mostrado jamás por una serie –con perdón de “El Prisionero”, una influencia reconocida por dos de los guionistas de la serie, Mark Frost y Harley Peyton-. “Twin Peaks” parecía ya un cadáver.
El día 13 de Febrero (dos días antes de que la ABC decidiera posponer la emisión de los dos últimos capítulos) Lynch firma un contrato de setenta millones de dólares por un lapso de tiempo de siete años en los cuales debería realizar tres películas, con la productora de Frances Boygues, CIBY 2000. La idea de Boygues era la de crear un puente de colaboración entre cineastas europeos y americanos, sueño que no llegaría a ver cumplido debido a su muerte en 1993. Lynch desea por fin poner en marcha su anhelado proyecto “Ronnie Rocket”, pero Spelling Entertainment hace saber su interés al director por la posibilidad de dirigir algún tipo de secuela de “Twin Peaks”, sin las limitaciones del medio televisivo y con muchas mayor libertad. Mark Frost decide no embarcarse en el proyecto, prefiriendo la idea de realizar una continuación de la historia y no una precuela, la cual es la intención del director de “Mulholland Drive”. Así, con la ayuda de Bob Engels, escribe el guión de “Twin Peaks, Fuego Camina Conmigo”, subtitulado “Teresa Banks y los Siete Últimos Días de Laura Palmer”.

Justo cuando el proyecto empieza a rodar, dos de las estrellas de la serie, Kyle MacLachlan y Sherilyn Fenn, hacen público su deseo de no involucrarse en la precuela. “Supongo que Cooper y yo somos inseparables. Justo cuando pensaba que me había librado de Diane para el resto de mis días, suena el teléfono y me encuentro con David hablando sobre la idea de revisitar “Twin Peaks”. MacLachlan finalmente aceptó aunque solo se comprometió a participar durante cinco días de rodaje, lo que lleva a Lynch y a Engels a rescribir la primera parte del guión e introducir un personaje nuevo, Chester Desmond (cuyos diálogos inicialmente estaban previstos para Cooper en una primera escritura, aunque el enfoque del personaje sea finalmente bastante opuesto), el cual será interpretado por Chris Isaak.
Otra que desertó, cuando su presencia estaba casi confirmada, fue Lara Flynn Boyle. Unas versiones indican que fue debido a una sobrecarga de compromisos, otra que durante esa época se había apuntado a la corriente feminista de Hollywood que acusaban a Lynch de misoginia en sus filmes. El papel de Donna Hayward (el director estaba especialmente interesado en que todos los actores fueran los mismos o no incluirlos en el filme, aunque la presencia de la mejor amiga de Laura Palmer era imprescindible) fue a parar a manos de Moira Kelly, la cual crea una nueva Donna, aunque se pierda un poco de “magia”, como suele suceder siempre en estos casos.
La cantidad de personajes que había en la serie obligó a hacer unos cuantos recortes. “Hubo varias razones para suprimirlos. Algunos incluso fueron filmados, pero al hacer el montaje, nos dimos cuenta de que no quedaban demasiado bien dentro del contexto de la película. Otros ya fueron eliminados desde el primer momento en que se empezó a escribir el guión. Fue bastante triste, pero en realidad, los personajes eliminados no tenían ningún peso en los últimos días de vida de Laura Palmer” (Lynch, en la conferencia de prensa de Cannes en 1992). También se introdujeron nuevos personajes y nuevas tramas, como el ya mencionado Desmond y su repentina desaparición, el intrigante espectro interpretado por David Bowie (al cual se le promocionó bastante como “su retorno al cine”, cuando su aparición en pantalla no llega a los dos minutos), el asesinato del policía Cliff Howard (Rick Aiello) a manos de Bobby Briggs (Dana Ashbrook), Sam Stanley (Kiefer Sutherland) y el significado de la Rosa Azul…Todo esto pareció crearse con la intención de ir desarrollándose en futuros films de la serie que casi con toda probabilidad jamás llegarán a producirse.

La historia de la película da inicio un año antes de los eventos narrados en la serie. Gordon Cole (David Lynch), supervisor regional del FBI, se pone en contacto con los Agentes Desmond y Stanley para que investiguen el asesinato de Teresa Banks (Pamela Gidley), una camarera drogadicta sin familia ni amigos conocidos, un caso en apariencia sin importancia para los federales hasta que Gordon muestra a Desmond una Rosa Azul, un código secreto del FBI que induce a pensar en fuerzas sobrenaturales. Deer Meadow, el pueblo al que viajan, es como una versión distorsionada de Twin Peaks. Todas las pistas conducen a un callejón sin salida, y Desmond desaparece sin dejar rastro, al mismo tiempo que en Philadelphia el agente largamente desaparecido Phillip Jeffries (Bowie) aparece y desaparece tras dejar un mensaje indescifrable. Todo esto hará que se ponga sobre el caso el Agente Cooper.
Un año mas tarde, Laura Palmer (Sheryl Lee), durante su última semana de vida, se verá envuelta en fiestas salvajes, tráfico de drogas, orgías, romances y un asesinato, bajo la estricta presencia de su padre Leland (Ray Wise). Un ser, de nombre Bob (Frank Silva), pretende a su vez poseerla, y ante la imposibilidad de hacerse con su cuerpo y mente tomará medidas drásticas.
La Premiere mundial del film se hizo en el Festival de Cannes de 1992. Hubo dos tipos de reacciones, como suele ser habitual con las películas de Lynch, aunque en este caso las negativas superaron a las positivas (y es que desde mucho antes de su estreno una parte de la crítica ya acusaba a Lynch de explotar un filón agotado y de venderse al dinero de Boygues). Después de la proyección, Lynch se dirigió a la sala de prensa entre silbidos y abucheos, aunque logró ganarse unos cuantos aplausos al responder a la pregunta “Está usted jugando con las ideas de familia y de conciencia social. ¿Está atacando al Sueño Americano?” “No”, respondió, “he intentado contar la historia de Teresa Banks y los últimos días de Laura Palmer”. Inmediatamente después, la película se estrenó en Japón, donde se convirtió en un auténtico bombazo en taquilla. Allí los clubs de fans no se reunían de un modo corriente al estilo occidental… sino que simulaban el entierro de Laura Palmer. “Vinieron y tiraron flores sobre el ataúd, y ahí estaba un muñeco de cera con mi cuerpo. Es una de las cosas más raras que recuerdo haber visto en mi vida”. (Sheryl Lee).

Pero se estrelló en taquilla en Estados Unidos, no llegando a recaudar ni la mitad de lo que había costado, y su travesía por Europa fue idéntica, salvo en Gran Bretaña donde si consiguió un cierto éxito. En España ni siquiera llegó a estrenarse (3). A pesar de todo su actividad no se detuvo, rodando un spot para el LP de Michael Jackson “Dangerous”, y se acercó a Valencia a presentar la exposición que le habían preparado en la Sala Parpalló. “Me volví loco. Solo estuve un día, pero me habría gustado quedarme años. Los españoles son lo más creativo del mundo, muy surrealistas. Yo jamás había terminado de comer a las seis de la tarde, ni empezado a cenar a la una de la madrugada. Y todo el mundo llevaba dos o tres puros en el bolsillo… así que estuvimos fumando toda la noche”.
(1) No confundir con otro videoclip del mismo tema en el que aparece Isaac retozando en la playa con la top model Helena Christiansen, el cual fue dirigido por Herb Ritts.
(2) “Crónicas Americanas” ha sido en España emitida en dos ocasiones por TV2, y uno de sus episodios, “Hugh Heffner: Once Upon a Time”, sobre la vida del creador de “Playboy”, dirigido por Robert Health, conoció estreno en algunas salas cinematográficas de EEUU en una versión mas larga que la televisada.
(3) En Abril de 1993 la prensa especializada se hizo eco de su estreno, pero no llegó a suceder. Al año siguiente CIC Video anunció su aparición con el título de “Twin Peaks: La Película”, e incluso llegaron a verse fotos promocionales de la carátula, pero esta edición también quedó en agua de borrajas. No fue hasta 1997 que fue emitida en primicia por Canal Plus dentro de un especial dedicado a la obra de Lynch.

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