7 de marzo de 2021

CineFantastico.com

Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Las aventuras de Tintín: el diseño

Spielberg y su equipo de efectos especiales nos hablan de la película
Las aventuras de Tintín
Las aventuras de Tintín

Desde el primer día, el voto de fidelidad de Steven Spielberg y Peter Jackson fue en primera medida al legado de Tintín, a su pasión compartida por trasladar el estilo visual de Hergé y su inspiración, al diseño, desde el primer día, de una película completamente de animación en CGI.

En un principio, mientras se escribía el guión, se puso en marcha el departamento de arte y el equipo de animación, y colaboradores a ambos lados del Pacífico comenzaron a trabajar con lluvia de ideas para dar singularidad a los personajes y elegir atractivos escenarios para Las aventuras de Tintín. Una de las grandes decisiones que se tomaron y que daría forma a todo lo que siguió después, fue mantener la época y la textura de la historia libre de temporalidad, como si estuviera suspendida en un especie de eterno universo “noir”, con oscuras sombras acechando en cada esquina.

Estas historias podrían haber transcurrido en los años 30, los 50, los 80 o ahora mismo”, se explaya Spielberg, “y esa es parte de la belleza que queríamos conservar. Lo que no queríamos en nuestra película eran teléfonos móviles, aparatos de televisión o coches modernos. Las indicaciones acerca del diseño provenían en primer lugar de Hergé, y no de ninguna presumible época o lugar”. Jackson agrega: “Queríamos que la película diera la sensación un poco retro y de tensión de un drama policial. Ese no es Tintín pero sí el mundo en el que Tintín habita. Había tanto suspense en la historia que vimos que podíamos incorporar personas con largas gabardinas, sombreros bajo la lluvia, faroles nocturnos que arrojaran sombras en el asfalto mojado; ese es el mundo que creamos para que Tintín viviera en él”.

Las aventuras de Tintín
Jamie Bell y Steven Spielberg, en el set

Después, los artistas, diseñadores y animadores comenzaron a visualizar cómo se hubiera visto el arte de Hergé si hubiese existido en el espacio tridimensional. “A pesar de haber sido dibujadas hace ya muchas décadas, las ilustraciones tenían algo de orgánico”, asegura Richard Taylor, uno de los dueños de Weta Workshop y supervisor de diseño y efectos de la película. “Cuando miras los dibujos hechos a pluma negra con la acuarela lavada en la página plana, todo lo que tienes que hacer es entrecerrar los ojos para empezar a imaginar el mundo de Las aventuras de Tintín. No puedes evitar verlo en 3D”, murmura.

Funcionó tan bien en parte porque Hergé desde el primer día en que comenzó a dibujar las aventuras de Tintín dejó claras las reglas de que la realidad se encontraba en estado puro. “Las líneas de lo que Hergé dibujó no son necesariamente precisas”, afirma el supervisor de efectos visuales Joe Letteri. “No trataba de dibujar exactamente lo que veía; y nosotros quisimos mantener esas exageradas cualidades de la misma forma que él. Una gran parte del trabajo consistió en el estudio del diseño, mirar lo que hizo y entonces imaginarlo desde diferentes puntos de vista. Esto nos permitió empezar a construir un vocabulario de cómo queríamos armar su mundo en un entorno completamente de animación 3D”.

Para dar vida al mundo de Hergé y que el público pudiera sentir el viento a través del aire virtual, el departamento artístico investigó en las imágenes y localizaciones que representarían los diferentes entornos en los que se encuentran Tintín, Milú y Haddock: desde las aguas calientes de alta mar, el océano durante una tormenta, a las cambiantes arenas rosas del desierto del Sáhara. Una de las localizaciones favoritas de los diseñadores fue la ciudad imaginaria de Hergé, Bagghar, Marruecos, un seductor reino de la intriga de oriente. “Estudiamos diferentes estilos de estructuras del norte de África, diseños y pasadizos”, explica el diseñador conceptual Rebekah Tisch, “y pudimos utilizar colores y formas fascinantes para crear Bagghar. Me contagió una verdadera pasión por ir y ver ese mundo, y espero que la gente que vea Las aventuras de Tintín pueda experimentar la misma fusión de excitación y color”.

Las aventuras de Tintín
Las aventuras de Tintín

Respondiendo a una invitación de Fanny y Nick Rodwell de la Fundación Hergé, el principal diseñador conceptual Chris Guise viajó a Bruselas para investigar de cerca el lugar natal de Tintín, y sumergirse en la atmósfera que dio como resultado la creación del piso en la calle Labrador, 26 y la silueta del capitán Haddock en el castillo de Moulinsart. “Chris se sumergió completamente en el mundo de Hergé y buscó sus primeras imágenes inspiradoras, luego volvió rebosante de plenitud con la idea completa de cómo era ese lugar”, apunta Richard Taylor.

El supervisor de maquetas digitales Marco Revelant aportó todavía más, gracias a su pasión por las maquetas de barcos que es una de las claves de la aventura. Revelant viajó al Museo de la Marina en París para diseccionar visualmente los navíos en los que Hergé basó El Brillante y El Unicornio. “Los diseños de Hergé eran un poco más elaborados aunque de dimensiones más reducidas”, ilustra Revelant. “Realizamos esos mismos ajustes a nuestros modelos digitales”.

El director de arte de los efectos visuales Kim Sinclair buscó por todos los sitios vehículos auténticos como el Ford de 1937 que se ve en los libros que fueron escanearon en el ordenador para ser recreados digitalmente. “Hergé realizó una meticulosa investigación del automóvil Ford y del hidroavión, y pudimos saber qué modelo era y de qué año, e incluso hallar la carta de colores original de los fabricantes”, puntualiza.

Pero el elemento más crítico de todos en el diseño fue, desde el principio, los personajes mismos. Desde las poses cómicas y afiladas de Haddock, pasando por la textura del cabello en punta de Tintín y la característica silueta de los bigotes de los detectives Hernández y Fernández, hasta las emociones que cruzan por el hocico de Milú, todos los matices fueron a debate, se reimaginaron y se pulieron a lo largo de intensas reuniones. “ Miramos a cada uno de los personajes desde todos los ángulos posibles para asegurarnos de que tenían el facsímil de Hergé”, relata Spielberg. “ Nunca tuvimos miedo de decir: ‘este molde en especial del rostro del capitán Haddock no parece estar en la clave del arte de Hergé’”.