27 de septiembre de 2020

CineFantastico.com

Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

15 años de Pesadilla antes de Navidad

El clásico de Selick y Burton sigue muy vivo
Pesadilla antes de Navidad
Tim Burton

Quince años después, sigue siendo una de las películas de referencia y revitalizadoras de la técnica stop-motion. Dirigida por Henry Selick y basada enteramente en la historia y los personajes de Tim Burton, supuso un antes y un después en el género de animación, llegando al grado película de culto del que goza en la actualidad.

Originalmente, Burton tenía pensado redactar e ilustrar un libro con tendencias poéticas (rimas y versos sueltos principalmente) y personajes animados para el entretenimiento de las audiencias más pequeñas. Sin embargo, en 1993 terminó produciendo este largometraje (el cual, curiosamente, no pudo dirigir por su colaboración dentro de la franquicia de Batman, otra de las películas marcadas con el inconfundible sello de este director).
La idea original para esta película le vino a Tim Burton mientras trabajaba como animador para Disney. La película comenzó a tomar forma en su cabeza cuando en una tienda vio cómo quitaban la mercancía de Halloween para ser cambiada por la de Navidad. En una entrevista de la época, Burton explica que, a diferencia de otras películas cuya idea principal giraba en torno a la destrucción de la Navidad, Jack en realidad quiere celebrarla pero termina casi destruyéndola accidentalmente. En el trabajo, Burton escribió un poema en un pedazo de papel y lo acompañó de unos cuantos dibujos. En esta versión inicial, solo se incluía a Jack, Zero y Santa Claus. El resultado, sin embargo, fue muy diferente a este primer planteamiento. Al final, el guión fue adaptado por Michael McDowell y dirigido por Caroline Thompson.

Pesadilla antes de Navidad
Tim Burton y Henry Selick en el set

Pesadilla antes de Navidad gira en torno al rey del país del Halloween y sus intenciones por convertirse en un benévolo Santa Claus. Cansado de la rutinaria tarea de asustar y ver cómo grita la gente, Jack Skellington, el rey de las calabazas de Halloween, anhela difundir el espíritu navideño. Pero su feliz misión pone a Santa en peligro, y todo se convierte en una pesadilla para los niños y niñas buenos de todo el mundo.
Para esta película, Tim Burton y su equipo utilizaron la técnica del stop-motion, una técnica antigua (casi tanto como el propio cine) que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos capturando fotografías. En general, se denomina animaciones de stop-motion a las que no entran en la categoría de dibujo animado, esto decir, que no fueron dibujadas ni pintadas, sino que fueron creadas tomando imágenes de la realidad.

Con un presupuesto de menos de 18 millones de dólares, tan sólo una fracción del coste normal de una película de animación, el film se convirtió en el mejor largometraje animado stop-motion del momento. En una etapa de la producción hubo 14 animadores trabajando de forma simultánea en 19 de las 20 secciones del proyecto, lo que dio como fruto una media de 70 segundos de película acabada por semana. Hubo un total de 230 escenarios y más de 200 figuras stop-motion, y lo que todavía más increíble: Jack, el protagonista de la película, disponía de 180 cabezas reemplazables con expresiones faciales diferentes, con lo que se logró un amplio rango de expresión.
Antes de Pesadilla antes de Navidad, la animación tradicional stop-motion hacía uso de una cámara fija. Este proyecto revolucionó el sistema de control de movimiento de imágenes por ordenador denominado mocon. Dicho de otra manera: se utilizó un robot preprogramado para rodar, realizar giros e inclinaciones a cámara lenta y de forma sincronizada, con figuras. Por primera vez, los personajes animados se podían grabar como si realmente se estuvieran moviendo por el escenario.

Pesadilla antes de Navidad
Catherine O’Hara grabando con Danny Elfman

Trabajando en Eduardo Manostijeras con el compositor cinematográfico estadounidense, Danny Elfman, Burton aprovechó para enseñarle el poema original y los bocetos de su nueva historia. A partir de entonces, ambos compartieron el mismo entusiasmo por el proyecto. Antes de que existiera incluso un guión, Burton y Elfman se pusieron a trabajar con la música: Burton describía cada parte de la historia y Elfman inmediatamente escribía la letra de las canciones. Las grababa en su estudio, dando voz en las pruebas de audio a todos los personajes, salvo al de Sally. Posteriormente, Elfman daría voz a Jack en el largometraje final. Las diez canciones, con su rima “seussiana”, sirvieron para definir los personajes e ir avanzando en el argumento de la película. La guionista Caroline Thompson, tuvo que escribir el guión a partir de las letras de las canciones y caracterizar a los personajes que todavía no estaban creados; no obstante, disfrutó diseñando una casa en la que todo el mundo estaba viviendo ya.

Tras tres años de producción se estrenó el 22 de octubre de 1993, recibió críticas muy favorables, y alcanzó en taquilla la suma bruta de 73 millones de dólares, todo un récord para largometrajes stop-motion.