
La paciencia es una de las armas claves para sobrevivir a algunas peliculas del Festival y hoy he tenido que emplearla con un par de ellas. De todos modos empezamos bien la jornada con la cinta Moon, dirigida por Duncan Jones (espero que llegue a ser más conocido como cineasta que como hijo de David Bowie) que reindivica el cine de ciencia ficción de la vieja escuela, me imagino a lo anterior de los ochenta. La película es muy correcta y particularmente entretenida y dotada de un par de sorpresas, aunque la principal de ellas es que ni es una cinta de ciencia ficción que se base en unos espectaculares efectos especiales ni tampoco es una de esas chorradas cargadas de metafísica, filosofía new age y todas las pajas mentales que sirven para contentar gafapastas, mas bien es una cinta de ciencia ficción sencilla con momentos emotivos y algo de suspense.
Aun me quedaba tiempo para acudir a su rueda de prensa por lo que aproveche para visionar esa otra cinta tan esperada por los fans del terror, que habian agotado las entradas a velocidad de la luz y que nuestro gran amigo Angel Salas nos quiso avisar de que no se hacen responsables si nos pasa algo durante la proyección. Paranormal Activity… Obviamente no nos pasó nada. Salvo quizás unos cuantos bostezos por ser tan temprano y un par de risas por lo “simplones” o “burros” de sus personajes. Digamos que bebe directamente de The Blair Witch Project pero ambientando la accion en una casa de Los Angeles donde una joven pareja tiene que aguantar cada noche las visitas de un polstergeist, siendo el protagonista masculino el encargado de cabrearle con su estupidez (y al público también) con la consecuente tragedia que ello conlleva. No destripo más.
Tanto miedo me dio que salí corriendo… bueno, en realidad por que ya llegaba tarde a la rueda de prensa de Moon presentada por Duncan Jones y su protagonista Sam Rockwell. Ambos bastante alegres (no vieron Paranormal Activity) y atentos. El director nos expresó su pasión por el género y su firme intención de preferir hacerlo con bajo presupuesto y mayor libertad “Solo hace falta mirar Transformers, Terminator Salvation para ver cómo se está haciendo ciencia ficción en estos días: sin contenido inteligente. Como hacer estas películas cuesta tanto dinero necesitan el máximo número posible de espectadores y eso se consigue haciendo que la película tenga menos contenido intelectual. Pero los tiempos están cambiando y los efectos especiales se están abaratando. Películas como Distrito 9 están marcando un cambio.” Desde luego es realista.
En cuanto al actor, Sam Rockwell, se marca un tanto para ser reconocido por público y crítica y tiene aquí una película en que es prácticamente el protagonista absoluto “Ser el único actor en la película es tanto un sueño como una pesadilla para todo actor” nos confiesa Sam Rokwell, además de que para el papel no se informó ni trató con astronautas de verdad “Para preparar el papel, además de realizar muchas lecturas de guión con Duncan, estudié un documental de astronautas en la Luna. También pregunté a mi abuelo, que en su juventud trabajó como piloto de prueba. El resto de la preparación de la parte de astronauta surgió de mi imaginación. Para trabajar el lado solitario y amistoso del personaje vi películas como Soy Leyenda o Cowboy de media noche.»
No podía quedarme más, salí pitando para ver la tercera entrega de Tetsuo: Tetsuo: The Bullet Man de, como no, Shinya Tsukamoto, que también vino a presentarla y que hoy recibe su Máquina del Tiempo. Toda una locura como era de esperarse, aunque en esta ocasión lo notaba menos perversa que las entregas anteriores donde la temática de la fusión entre hombre y metal era una referencia total a “La nueva carne” como la que pregonaba el David Cronenberg de sus comienzos. Esta película se acerca más a un anime cualquiera pero con actores reales y con el estilo inconfundible de su creador.
Tuve luego una tarde bastante animada con tres películas que no dejan indiferente a nadie. Empezando por Valhalla Rising de Nicolas Winding (también presente con la violenta Bronson), una epopeya de vikingos cristianizados que buscan Jerusalem pero solo Dios sabe donde han ido a parar y en compañía de un guerrero tuerto, mudo y toda una maquina de matar al que temen y respetan, encarnado por Mads Mikkesel (el villano de Casino Royale), visualmente muy lograda aunque peca de un ritmo muy lento y por ello casi podriamos resumir el argumento como “Vikingos mirando el paisaje” aun asi, para un servidor tenía un algo, que hizo que me gustara.
Por fin (aunque no era para tanto) pude ver Splice, presentada ayer por Vicenzo Natali y compañía y se supone que era uno de los platos fuertes del Festival. Bien, he decir que los efectos especiales impresionan, la criatura Dren, medio humana medio animal está muy lograda es tanto inquietante como sexy aunque en lo primero no lo es tanto como la pareja de científicos vanguardistas que la crean, los geniales Adrien Brody y Sarah Polley los cuales tambien tienen una mutación a lo largo de la trama aunque sea en lo moral y psicológico. Todo ello en ascenso sin frenetismo y con calma, para luego, acabar la película como una monster movie cualquiera. Algo chocante teniendo en cuenta nombres como Vicenzo Natali o Guillermo del Toro.
Y para acabar, por lo menos para echar unas risas, acudí a Black Dinamite. Una black explotation o más bien una parodia de Black Explotation, en que se ha empleado cámaras y una realización acorde a su época dorara con sus zooms sesenteros, sus fallos de raccords y un humor tan negro como sus protagonistas. Black Dinamite es un antihéroe como los que trata de emular, macarra, experto en artes marciales, seductor…etc. Nos ha hecho reír toda la noche con toda suerte de chistes y situaciones absurdas.
Por hoy es todo.

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