27 de julio de 2026

CineFantastico.com

Cine de terror, fantasía y ciencia ficción

Shocker, 100.000 voltios de terror (1989)

Un patinazo de Wes Craven
Shocker

Título original: Shocker
Año: 1989
Compañía: Alive Films / Carolco Pictures
Director: Wes Craven
Guión: Wes Craven
Reparto:
Peter Berg (Jonathan Parker)
Mitch Pileggi (Horace Pinker)
Michael Murphy (Don Parker)
Camille Cooper (Alison)
Ted Raimi (Pac Man)

Shocker
A Pinker le están calentando la cabeza

Sinopsis:
Un reparador de televisiones está sembrando el terror asesinando sin freno a los habitantes de una tranquila localidad. Una de sus últimas víctimas es la familia del policía que investiga sus crímenes. El hijo superviviente tiene extraños sueños con el asesino, y gracias a ellos conduce a su padre hacia la captura del psicópata.
El asesino es juzgado y condenado a muerte en la silla eléctrica, sentencia que se ejecuta lo antes posible, dejando sin vida al reo. Lo que no saben es que el mismo ha hecho un pacto con el diablo para volver con poderes eléctricos, que le permiten moverse a través de los cables de televisión, o pasar de persona a persona. Así que el asesino vuelve de entre los muertos con ganas de venganza…

Shocker
Adelantándose a Sadako

Comentario:
Tras en el éxito que estaba teniendo la saga de Pesadilla en Elm Street, Wes Craven intentó abrir una nueva franquicia de terror. Para ello sacó algunos elementos de la saga, como el asesino psicópata de un pueblo pequeño, su relación con los sueños, y un cameo de Heather Langenkamp; y escribió y dirigió este film, que no llegó a igualar (ni de lejos) los éxitos de Freddy Krueger en la gran pantalla.
Había momentos imaginativos, mezclando comedia al igual que ocurre a veces en Pesadilla… (en ésta héroe y villano luchan moviéndose entre los canales de televisión, en uno de los momentos más recordados, cómicos y a la vez ridículos del film); y la interpretación de Mitch Pileggi (que luego sería Walter Skinner en Expediente X) como el asesino Horace Pinker es un gran trabajo. Pero no fue el éxito que se esperaba. Probablemente, si la hubiese dirigido otra persona en lugar de Craven, con menos expectativas, estariamos hablando de una saga de la serie B ochentera. Una pena, porque Pinker prometía.