
“Me pareció un guión fabuloso y un enfoque muy fresco de la historia de Dorian Gray, así que quería tomar la ropa eduardiana y tratar de crearla como si se viera a través de ojos modernos”, explica la diseñadora de vestuario candidata al Oscar Ruth Myers.
Myers estaba empeñada en alejarse del típico aspecto de las películas de época, “había gente glamurosa en la época en la que está ambientada la película y yo quería captar eso. Pensaba en Dorian como una especie de Mick Jagger o Rudolf Nureyev. Quería que el vestuario y el aspecto evocaran esa idea de glamour de los años 60 o 70”.
“Hice muchos dibujos como preparación, porque no quería reproducir fielmente lo que ya se había visto antes. Por suerte, trabajar con Olly Parker y Barnaby Thompson fue un placer, porque son un director y un productor interesados por el vestuario, lo que supone una enorme diferencia a la hora de ponerse a diseñar una película”.
Ben Barnes, el actor protagonista que interpreta a Dorian, colaboró estrechamente con Myers a lo largo de todo el proceso, “Ben vino a muchas pruebas de vestuario y trabajó muy duro conmigo. Es maravilloso poder trabajar con un actor que vea a su personaje a través de su ropa. Ben y yo aprovechamos mucha ropa moderna que después convertimos, vimos mucha ropa antigua y también creamos muchas cosas desde cero. Ben fue muy valiente con su vestuario y aprendió a llevarlo con elegancia. También pudimos proporcionarle ropa con la que se sintiera completamente cómodo, lo que no siempre es posible en obras de época”.
Uno de los ‘looks’ más interesantes que Myers tuvo que crear fue para la actriz Rebecca Hall, que interpreta a Emily Wotton, que es realmente una mujer muy moderna de la época eduardiana. “Rebecca es muy guapa, tiene un rostro maravilloso y casi parece una estrella de los 60, como Jane Birkin o Jeanne Moreau. Tiene, además, un rostro increíblemente expresivo, así que me interesaba mucho que su vestuario fuera sencillo para que la vista suba de forma natural a su hermosa cara. También, por la naturaleza de su personaje, de mujer moderna de la época eduardiana, quería darle un aspecto muy moderno. Aparte del precioso vestido rojo que le hicimos, del que me siento muy orgullosa, lleva sobre todo blusas y faldas largas, que es exactamente lo que las sufragistas de entonces habrían llevado. Le dimos una versión muy hermosa y sofisticada del vestuario de una sufragista”.

La mayor parte del vestuario se creó expresamente, pero incluso la ropa que se compró se modificó, “todo está básicamente hecho para la película”, explica Myers. “El mayor reto fue que tuvimos que tenerlo todo listo muy rápido y hacer que resultara fastuoso, como si el dinero no importara. Fue un placer hacerlo y espero que así sea exactamente como pueda apreciarse. Disfruté aportando una perspectiva fresca a una película de época y conté con gran apoyo por parte de los actores, Olly y Barnaby”.

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