27 de julio de 2026

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Así se creó Pinocho

Creando el clásico de la animación de Disney
Pinocho
Pinocho

Críticos de todo el mundo coinciden en que Pinocho es una de las mejores películas de Disney de todos los tiempos (ganadora de dos Oscars, por mejor música y mejor canción original), dotada de una brillante animación y una magnífica banda sonora, ha servido de fuente de inspiración para otras muchas cintas infantiles.

Pinocho, basada en la novela homónima de Carlo Collodi, es la segunda película animada de Disney después de Blancanieves y los Siete Enanitos. Aunque para su realización técnica el equipo de Disney no tuvo que sortear las dificultades casi insalvables de su predecesora, el trabajo fue de nuevo titánico: hicieron falta más de 750 artistas, 1.500 tonalidades de color diferentes y dos millones de dibujos para llevar esta obra maestra a la pantalla. En los estudios se utilizó una marioneta real para estudiar sus movimientos y, de esta manera, conseguir que la movilidad del muñeco animado alcanzara la perfección y una increíble variedad de matices. Desde entonces es habitual que los estudios Disney empleen las técnicas de observación natural en todos los personajes (sobre todo, animales) que aparecen en sus películas para lograr los resultados que hoy siguen asombrando. No hay que olvidar que Pinocho se comenzó a rodar en 1938 y ya entonces utilizaron la técnica del rotoscopio, que consistía en filmar secuencias recreadas y trazar después cada fotograma en papel de animación. Esos dibujos son los que se utilizaban como referencia y fuentes de inspiración.

La película está llena de riqueza y pequeños detalles superando los logros del primer largometraje del estudio. La ambición por hacer de Pinocho una película inigualable disparó el presupuesto haciéndolo pasar rápidamente de los 500.000 dólares iniciales a los dos millones (un millón más que Blancanieves…) y además hubo que pagar 65.000 dólares por doblarla a seis idiomas. Se precisaron tres años de trabajo en los que no se reparó en gastos; sólo hay que fijarse en el primer plano sobre los tejados del pueblo hasta llegar a la casa de Gepetto, que necesitó de una cámara multi-plano que costó 25.000 dólares de la época, y la escena apenas dura unos segundos.

El animador Don Lusk

La cámara multiplano, invención galardonada con un Oscar, supuso un gran avance en la historia de la animación. Fue en Pinocho la primera vez en la que se utilizó de forma extensiva esta cámara que permitía abarcar el doble de espacio que en Blancanieves …, al mismo tiempo que reducía el tiempo de filmación de escenas con niveles diferentes y posibilitaba una multiplicación increíble de movimientos de los personajes y de los escenarios. A pesar de ver cómo se disparaba el presupuesto Walt Disney insistió en utilizar la cámara multiplano por la habilidad de producir ilusión de profundidad.

La riqueza y belleza de los fondos que ilustran la película tienen vida por si mismos, y no sólo son decorativos sino que están ahí para contribuir a la historia, Ben Sharpsteen (Dumbo) y Hamilton Luske (La Dama y el Vagabundo, Peter Pan) movieron la cámara de una forma extraordinaria creando planos únicos en la historia de la animación.

El personaje de Pinocho fue diseñado y animado por Franck Thomas, Milt kahl y Ollie Johnston. La primera referencia que los animadores del estudio tomaron como punto de partida para configurar el personaje fueron las ilustraciones que Attilio Mussino había realizado para la ilustración de la edición italiana del libro en 1913, dibujando un muñeco larguirucho y muy delgado, con una prominente nariz. Los primeros modelos parecían demasiado tiesos y el propio Disney los fue rechazando uno a uno hasta que los animadores dibujaron a un niño de carne y hueso al que sustituyeron las extremidades por articulaciones de madera, y le colorearon con un tono canela que le daba aspecto de madera recién pulida. Pinocho hablaba con la voz de un muchacho de 12 años llamado Dickie Jones que había sido descubierto en una emisora de radio en Dallas. El propio Disney quería un timbre de voz muy especial, entre infantil y grave, que ningún niño actor de Hollywood le supo dar. Su atuendo era un traje típico tirolés que americanizaron con una pajarita azul y con los colores amarillo y rojo.

Dickie Jones doblando la película

El infinitamente distraído Gepetto le ocasionó más de un problema al estudio. Para su diseño se partió de una transformación del enanito Doc. El primer actor escogido para interpretarlo resultó tener una voz ronca y el estudio decidió cambiar por completo los diálogos para adaptarlo a la nueva personalidad del actor de reparto Christian Rub, al que filmaron en un película de 16mm para que sirviera de inspiración a Art Babbit, consiguiendo que el animador hiciese una de sus mejores creaciones.

La animación de Pinocho se inició a mediados de enero de 1938 pero, a los seis meses, Disney paralizó todo el proceso al echar de menos un personaje central que hiciese avanzar la historia, por eso le encargó a Ward Kimball que creara a Pepito Grillo. Aunque en el libro de Collodi este personaje sólo aparece en el capitulo cuarto, Disney centró su historia en él. En Pinocho es el primer personaje con el que se identifica el espectador. Bohemio educado, aventurero y vividor es todo un caballero coqueto y presumido. Simboliza la constante en Disney de crear un personaje de noble espíritu que nos ayuda a encontrar el buen camino. Él sabe dónde están los límites en la batalla del bien y el mal. Pepito Grillo fue doblado magníficamente por una de las mejores voces de todos los tiempos, Cliff Edwards.

Fígaro es un gato de color negro y de pecho blanco, creado en su mayor parte, por Eric Larson. En Pinocho suplanta a cualquier perro como fiel amigo del hombre, siendo el compañero ideal con el que Gepetto comparte sus alegrías y penas a falta de un verdadero hijo. Este es el principal motivo por el que se muestra receloso ante la llegada de la marioneta. Su personalidad se asemeja a la de un niño que siente peligrar su puesto en la familia ante la llegada de un nuevo hermanito. Renegón por naturaleza, mantiene las características de cualquier gato excepto por su amistad con un pez: Cleo, una pececita de grandes pestañas de color amarillo anaranjado, muy coqueta y cariñosa. Como curiosidad Disney volvió a contar con ambos personajes en el corto Fígaro y Cleo de Jack kinney en 1943.

Bill Tytla
El animador Bill Tytla

Los personajes que cultivan el mal en Pinocho y que contrastan fuertemente con la exagerada bondad de Gepetto se podrían dividir en tres categorías: el malvado (Honrado Juan) el villano (Stromboli) y el siniestro (Cochero).
El honrado Juan viste harapos es malvado, pícaro y mentiroso, características que le son útiles para ser un gran vividor, un verdadero timador y tramposo. Perfectamente caracterizado en la figura de un zorro es el encargado de llevar a Pinocho por el mal camino y tentarle para que deje de hacer lo que debe. Se asemeja a los personajes de la obra de Charles Dickens, Oliver Twist. Fue doblado en su versión original por Walter Catlett. Su fiel compañero, el gato Gedeón, tiene mucha menos personalidad y es el único personaje enteramente cómico de la película. Vestido con un minúsculo sombrero ancho, pantalones y un largo abrigo al que da la misma utilidad que Harpo Marx, ya que de él puede sacar los utensilios más inverosímiles y utilizarlos para sus enredantes propósitos. Doblado por Mel Blanc, mundialmente famoso por su trabajo en Warner Bros como voz de Bugs Bunny o El Pato Lucas, vio cómo sintomáticamente Disney fue eliminando las escenas en las que hablaba hasta dejar únicamente un solitario hipo.

Stromboli se asemeja a la imagen de un gitano de origen húngaro, luce grandes barbas y un aro como pendiente. Tras animar al mago de El Aprendiz de Brujo en Fantasía, Vladimir Tyla se pasó a Pinocho para animar al titiritero. Dentro de una película con muchos malos, Stroboli es el personaje más horrible de todos. A diferencia de Gepetto, él no ama a sus muñecos, es un avaricioso maquiavélico y corrupto al que le interesa mucho más el dinero que el arte.
El Cochero es el encargado, valiéndose de su amigable aspecto, de llevar a Pinocho y los demás niños a la «Isla de los juegos», lugar donde van a poder hacer todo lo que quieran, desde jugar al billar o al póker, hasta fumar. Allí los niños se irán convirtiendo en burros a medida que se porten peor.

El Hada Azul, único personaje femenino de la película, se dibujó con tal realismo que parece que fuera una actriz de verdad en lugar de un personaje animado. El hada buena es la encargada de dar vida a Pinocho y premiarle, convirtiéndole en un niño de verdad, después de que haya aprendido cómo se debe comportar. También es la que encomienda a Pepito Grillo la labor de velar por Pinocho y ayudarle en la difícil tarea de apartarse de la mala vida. Para el personaje, los animadores se fijaron en la bailarina Marjorie Belcher, quien también sirvió de modelo para Blancanieves, ya que, en realidad, es el mismo personaje solo que con una larga melena rubia muy al estilo de aquellos años.

El largometraje se estrenó en el Central Theatre de Nueva York en febrero de 1940.