
Conocemos muchas historias de directores, sobre todo dentro del cine fantástico, que saltaron a la fama tras rodar su primera película con muchas dificultades, y empeñando hasta su última moneda. Pero hay muchos otros que no tienen tanta suerte. En España hemos podido ver Rock’N’Roll Frankenstein en varios festivales, pero lo cierto es que hoy en día Brian O’Hara sigue sin conseguir distribución para su película, ofreciéndonos la peor cara del cine independiente. Aquella cara en la que hasta los festivales que deberían apoyarte te dan la espalda. Pero también nos da la cara más amable, la de un director que tiene que echar mano de la imaginación para promocionar su película, con toda la ilusión de mundo. Brian contestó a las preguntas de este web:
Sergei: Has tenido muchos problemas para llevar tu película a algunos festivales de cine independiente. Parece que «independiente» es una palabra que, aplicada a las películas, está cambiando su significado, ¿no? Cada vez con más estrellas y mayores presupuestos…
Brian: Ajá, ese ha sido el caso desde hace bastante tiempo. La palabra «indie» ha sido adoptada por compañías cinematográficas bien financiadas, de la misma forma que «underground» ha sido adoptada por festivales de una temática gay predominante.
Sabía que R&R; Frankie nunca iba a tener una oportunidad de ser aceptada por festivales «indie» políticamente correctos de EEUU, pero me sorprendió que los llamados festivales «underground» rehuyesen la película. R&R; Frankie fue rechazada por los festivales New York Underground y Chicago Underground ( y otros que ni me molesto en mencionar). También fue rechazado un pase promocional en el Independent Feature Film Market de Nueva York en 1999. Eso es un mercado (no un festival), en el que pagas una tarifa de 400 dólares para que tu film sea visto por los representantes de las distribuidoras. Mi pago fue devuelto, y no se permitió que la película fuese mostrada en el mercado (censura, por lo que me atañe).
S: Pero finalmente has conseguido distribución para la película…
B: Hace así como un año firmé con una nueva compañía, Bijou Cafe. Desafortunadamente, no ha resultado demasiado bien. Bijou era financiada por una compañía «punto com» que se fue a la bancarrota. Así que probablemente me mueva a otra distribuidora pronto. Por ahora, R&R; Frankie sólo está disponible en VHS (formato NTSC) por pedido on-line en Bijouflix.com.
S: En Nueva York se parecía mucho movimiento en el terreno del cine independiente. ¿Es un buen sitio para comenzar en este mundo?
B: Hay muchas personas con experiencia y talento en NY. Y desde que hay mucho menos trabajo aquí que en Los Angeles, la gente está dispuesta a trabajar por menos dinero. Así que eso ayuda cuando intentas hacer una película de bajo presupuesto.

S: Has estado en muchos festivales alrededor del mundo. ¿Has apreciado diferencias entre las distintas culturas en las reacciones del público?
B: Las audiencias han sido siempre predominantemente jóvenes, y todos parecieron pasárselo bien y reírse mucho. Me sorprendió la concurrencia en Corea, alrededor de mil personas por cada pase, y los chicos coreanos estaban increíblemente entusiasmados. Realmente me sentí como una celebridad mientras estuve allí.
S: ¿Y diferencias entre el público estadounidense y el de fuera para aceptar la historia?
B: La leyenda de Frankenstein es universal, y todas las estrellas del R&R; aludidas en el film son conocidas en todo el mundo. Aunque en Corea nadie había oído nunca hablar de Liberace.
Algunas de las referencias relacionadas con homosexuales y sus prácticas sexuales (específicamente el «relleno de gerbo») no eran comprendidas en muchos países. Es una práctica sexual notoria, atribuida a algunos gays, en la que un tubo es insertado en el recto, y un gerbo es inducido a correr por el túnel y excavar en el ano del afortunado receptor.
S:Elvis, Jimbo, Sid, Hendrix… La criatura de la película se forma con partes de los músicos de rock más famosos… pero, ¿el personaje Iggy tiene ese nombre porque Iggy Pop no está muerto para coger algo suyo?
B: Bueno no, simplemente «Iggy» me pareció un buen sustituto para «Igor».
S: Compusiste algunas de las canciones de la película, y viéndola es obvio tu interés en la música. ¿Criticas por ello en el film a la industria musical actual?
B: Escribí las letras de dos de las canciones, y mi amigo John Klann compuso la música de esas dos canciones: «I’m a Monster» y «Lectro Shock». Se puede decir que estoy criticando los tipos que reinan la industria musical. Es uans ituacion similar a la industria cinematográfica. Bastante a menudo, los ejecutivos de las industrias de entretenimiento son codiciosos sacos de escoria con poca imaginación. Esto no debería ser una sorpresa para nadie.
S: Trabajando en el mundo underground, publicidad es la palabra. Y tú has hecho bastantes cosas curiosas para promocionar la película, ¿no?
B: Mi primer paso en la «promoción guerrilla» fue una protesta enfrente de la sede del New York Underground Film Festival. Junto a Hiram Segarra (el actor que interpreta a Iggy en el film) colocamos una TV por baterías enfrente de la entrada y pusimos (y re-pusimos) el trailer de R&R; Frankie. Repartimos en mano panfletos con comentarios de menosprecio al festival, e informando al público que R&R; Frankie, que era «una auténtica película underground», había sido rechazada por los organizadores del festival.
Cuando realicé pases semanales de la película en New York contraté a vagabundos para ayudar a promocionar los pases. Les pagué 5 dólares a la semana por poner placas de la película en sus vagones y carros. Esos carros, con los vagabundos usándolos para recoger botellas retornables y latas, se convirtieron en publicidad ambulante. Llegó un momento en el que tenía más de 30 personas de la calle como promotores de R&R;. En la zona Este de Nueva York, por un cuanto tiempo, fue un sitio común para ver algunos desarreglados tipos mostrando orgullosamente posters de R&R;.
De nuevo con Iggy tomé la aquella TV que funcionaba por baterías, pero esta vez con un cambio. Me vestí en un traje de Elvis (de los de los años de Las Vegas), compré una barata máscara de Frankenstein, y llevamos nuestro show a la calle. Con la TV sobre un carrito llevamos el trailer de la película a la gente. Me dí cuenta que este acercamiento tipo «llévalo a las calles» es el método más efectivo en llevar público a los pases semanales.
S: ¿Cómo fue esa idea de este moderno Frankenstein? ¿Eres fan de los films de la Universal o la Hammer?
B: Me gusta la original Frankenstein. Me impactó mucho cuando era un crío. Todas las películas de la Hammer son graciosillas. Otra película que me impactó mucho fue Flesh for Frankenstein de Paul Morrisey.

S: No solo has tenido problemas con festivales. También con asociaciones de animales. ¿Cómo ha acabado ese asunto?
B: La historia aún no ha terminado. He sido denunciado y estoy siendo investigado por el Departamento de Agricultura de los EEUU por abuso de animales.
Todo esto empezó cuando mandé una carta a PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) denunciándome a mí mismo como un asesino de indefensos gerbos (hay una escena en R&R; Frankie en la que un gerbo es mordido en la cabeza por el monstruo). Contacté con PETA esperando conseguir algo de publicidad negativa (y molestarles por diversión). Después de que el New York Post escribiese un artículo sobre mis supuestos abusos sobre animales, se abrieron las puertas de la presa. Me llamaron de la American Humane Association, la ASPCA (American Society for the Prevention of Cruelty to Animals) y finalmente el Departamento de Agricultura comenzó a lanzarme sus perros de presa. Ignoré a los investigadores del Departamento durante un año, pero siendo un brazo del gobierno federal, tienen grandes poderes. Así que, siguiendo el consejo de un legislador, finalmente permití una investigación oficial mejor que la posibilidad de que los Marshals llamasen un día a mi puerta.
Contratar una defensa criminal para el caso mereció la pena, porque sin sus consejos hubiese tenido un trato más severo (como sugería el Dep. de Agr.) y probablemente hubiese cometido perjurio (un crimen mucho más serio). En cuanto a las investigaciones hasta ahora, ni yo ni mi abogado sabemos nada, a mayo del 2001. Me suministraron un libreto con reglas bizantinas y regulaciones concernientes al uso de animales en películas. Por lo que yo sé, nadie en los films de bajo presupuesto se ha preocupado nunca de esas reglas. Pero las multas pueden ser impuestas infracciones como animales que no son transportados o alimentados de la forma exacta en la que dice el reglamento.
S: Empezaste en el cine como editor de películas porno. ¿Hubiese sido tu película diferente si hubieses empezado editando telefilms de la Disney?
B: Estoy seguro de que cortar películas porno ha tenido alguna influencia en mí, especialmente si se tiene en cuenta que los primeros films que edité eran sadomaso. Miro hacia atrás hacia mis primeros años cortando porno con cariño, pero al mismo tiempo lo odiaba. Pienso que el mundo de la pornografía es triste y deprimente. No quiero censurar o restringir la pornografía, pero no soy realmente un gran fan de ella (aunque disfruto una buena escena lésbica ahora y siempre).
S: Tienes un guión sobre el mundo del porno, ¿será lo próximo que hagas?
B: Estoy en quiebra. Fuí a la bancarrota el pasado año, debiendo más de 175.000 dólares (algo que probablemente me hubiese llevado a la cárcel si viviese en España). No tengo inversores, y R&R; Frankie no ha hecho dinero de momento. Así que es poco probable que vuelva a hacer otra película. Aunque últimamente he estado pensando en hacer algo en Mini-DV. El film seguiría las desventuras de un grupo de rock n’ roll llamado Psycho Charger (tienen un sitio si estás interesado, www.psychocharger.com). Pero sin ningún dinero es realmente duro hacer una película, así que no sé.

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